miércoles, 12 de enero de 2011

XIX Ruta Carlos III - Ciudad del Sol

El domingo en que se acaba, por fin, todo el periodo navideño, está marcado en el calendario runner de la provincia de Sevilla con una carrera que parece que está diseñada para exprimirte todo lo que te has metido por el cuerpo en las comidas de Navidad. Son 25.600 metros que nos metimos en las piernas los tres Últimos de siempre: Fran, Ricardo y Luis.
El recorrido por la campiña es muy atractivo, salida en La Luisiana, pasando por El Campillo, Cañada Rosal y llegada a la Ciudad del Sol, Écija. Distintos corredores y conocidos nos habían advertido de la dureza de la carrera por culpa de tres elementos principales: frío, fuerte viento de cara y una temible cuesta abajo a 3 km de meta.

Pero como correr NO es de cobardes, allí que estábamos nosotros en la salida de La Luisiana, sin miedo ninguno a los elementos, bien pertrechados y equipados (aunque a algunos nos quede grande, es nuestra equipación y la queremos) y acompañados de nuestras estupendas e incansables seguidoras Mariló y Vanessa. A las 11:08 se dió la salida y nos pusimos a la tarea a la que habíamos venido, rodeados del ambiente estupendo que solo es posible cuando se reúnen 1200 atletas.

Quizás debido al respeto que nos causaba la carrera más larga a la que nos habíamos enfrentado nunca, esta vez parece que salíamos con ganas de rodar los tres juntos. El ambiente por las calles de La Luisiana y nuestro calentamiento natural de los primeros metros provocó que el primer KM lo hiciéramos a 05:15. Discreto, muy cómodo. En los KM2 y 3 ya corríamos por carretera y aún íbamos calentando, 05:10 y 05:11 respectivamente.
En el KM4 entrábamos y salíamos de la pequeña localidad de Campillo y los ánimos de la gente nos llevaron a subir un poco a 05:09. Y al salir del pueblo, de nuevo a la carretera, una recta enorme de 5 km nos esperaba. Íbamos hablando, relajados y con un ritmo muy cómodo, pero casi siempre adelantando a grupos corredores. Ese ritmo era de 05:07 en el KM5 y subimos un poco (por culpa de algún repecho) a 05:12 en el KM6.
En el KM7 recuperamos nuestra marcha a 05:09, sin embargo observamos algo que nos llamó la atención: un nutrido grupo de corredores acortaban distancia desde nuestra espalda hasta que llegaron a nuestra altura y nos adelantaron. Como eran tantos y la carretera era tan tranquila, al escuchar el sonido de sus zancadas y sus voces cada vez más cerca nos dió la sensación de que una marea humana nos iba a arrollar por la espalda. Sensaciones subjetivas aparte, la explicación debe estar en que muchos corredores (alguno caería más adelante, eso seguro) se tomaron 5-7 kms de calentamiento y ahora estaban metiendo su velocidad de crucero, más rápida que la nuestra.
Alguno de nosotros dijo que debíamos engancharnos al grupo y algo debimos seguirlos porque en el KM9 marcamos un 04:58. En el KM10 volvimos por encima del 5, pero esa bajada de cuatro minutos marcaba ya un cambio de tendencia en nuestro ritmo, que a partir de ahora iba a ir alegrándose hasta la meta. Se puede decir que nos tomamos esta primera mitad de carrera tranquila y luego fuimos a más hasta el final, como deber ser.
El paso por Cañada Rosal fue muy entretenido. Mucho ambiente en las calles de este pueblo que giraba el sentido de la carrera para enfilar ya camino de Écija. Hasta aquí habíamos corrido dirección norte y ahora lo haríamos dirección sur-este, por una interminable carretera de 12km donde ya no había más pueblos, ni espectadores, ni un mal cortijo, nada, vaya. Y sobretodo, algunos corredores nos advertían que ahora empezaba la verdadera carrera en compañía del enemigo number one de esta ruta: el viento de cara.
Al salir del pueblo pasamos el KM11 a 04:56 y ahí nos esperaba otra pequeña sorpresa: un repecho bastante irregular pero de más de 1500m, que parecía puesto ahí para seleccionar a los débiles. Nuestro ritmo se resintió un poco, 05:04 en el KM12 y 05:03 en el KM13. Pero lo que más se resintió en la subida fue mi pie izquierdo (Luis), porque tengo una distensión leve en la planta. El dolor empezó de forma suave pero se fue haciendo más agudo y a mi me dio por pensar que ya no se iba a acabar hasta que dejara de correr. Temí que podría no terminar la carrera y se lo dije a mis compañeros. Ricardo, como hace siempre, me animó con sus palabras y me ayudó a concentrarme en el ritmo y olvidar el pie. Y funcionó, conforme la carretera se hacía más recta, el dolor fue remitiendo, poco a poco.
Quizás para burlar un poco al viento (que hemos de decir que tampoco fue para tanto), en esa recta eterna se unió a nuestro grupo Sergio, un corredor desconocido que vive en Écija y que nos iba contando pormenores de la carrera. Le debió de convenir nuestro ritmo, que ahora era de 05:04 en el KM14 y 05:01 en el KM15 porque llegó y se quedó. Y a nosotros ir charlando con él nos iba distrayendo, así que hicimos grupeto.
Pero justo en ese momento Ricardo empezó a quedarse poco a poco. Tras el avituallamiento del 15 veíamos que estaba ahí cerca, por lo que Fran y yo pensamos que el mákina haría una de esas estrategias suyas de quedarse para luego pasarnos en el último km, así que lo dejamos estar. Y sin planearlo, quizás porque las piernas iban bien, quizás animados por la conversación con Sergio, empezamos a meterle más ritmo a cada km. En el KM16 bajamos ya de 5 para no volver, hicimos 04:57. La progresión fue lenta pero constante: 04:56 en el KM17, 04:53 en el KM18, 04:50 en el KM19, 04:48 en el KM20 y 04:49 en el KM21.
La carrera ya estaba hecha, habíamos completado la media maratón (por cierto, en un tiempo parecido a nuestra marca de esa distancia) y faltaba la temible cuesta abajo que nos dejaba a las puertas de Écija y tres kms finales por el pueblo. A mi personalmente las bajadas me encantan, así que de temible nada, seguro que le dábamos una alegría al cronómetro bajando rapiditos.
Y tanto que se la dimos. El cartel del KM22 estaba en el principo de la cuesta, pero ya se nota la velocidad porque marcamos ese km a un ritmo de 04:40. Ricardo seguía por detrás pero bastante cerca y yo me llevé a Fran conmigo para bajar a toda hostia, porque de lo que se trataba era de divertirse, ¿no? Me puse a tirar y a dejar que las piernas se volvieran locas. El Garmin dice que el ritmo óptimo fue de 03:40, pero yo mire como pude el reloj y marcamos 02:50 en algún momento. Como la bajada terminaba antes de que llegara el cartel del 23, el ritmo medio no era tan espectacular, "solo" 04:24.
Con el KM24 empezaban los casi tres kms por las calles de Écija. Nada más entrar jutnos en el pueblo Fran se fue adelantando y yo decidí no seguirlo, quería terminar en alto, pero faltaba bastante, así que no me cebé. Otro de los temores de todos los corredores en esta carrera era el adoquinado al llegar a Écija. Molestaba bastante, pero tampoco era la muerte. Lógica subida de ritmo hasta 04:58.
El KM25 nos regalaba un último pequeño repecho de 500m por el pueblo. Las calles de Écija estaban llenas de gente, los corredores de alrededor también intentaban apretar y en el corazón y los pulmones se quemaban las últimas gotas de gasolina con gusto y apretando los dientes. Este sufrimiento de los últimos metros es muy bonito si llegas en buen estado al final. Marcan la diferencia entre haber corrido con la estrategia equivocada o haber hecho una carrera inteligente. Yo suelo levantar un poquito el pie en el penúltimo 1000. Y hoy tampoco fue una diferencia, marque un discreto 05:07.
Gracias a ese ritmo menor, Fran se separó un poco de mí y yo pensé que el Richar se me echaba encima. Pasamos el cartel del 25 y ya solo quedaban 600 metros para exprimirse. Y eso hicimos los tres porque llegamos a meta en la misma posición en la que estábamos con un intervalo de apenas dos minutos (otra vez). Vanessa nos dijo que deberíamos entrar los tres juntos, de la mano o no, como hacen muchos corredores. Y pensándolo en frío no lo veo mal, con las diferencias tan pequeñas que hay entre nosotros, podríamos entendernos y planear una entrada bonita para la foto alguna vez... Todo se andará.

Tras la recuperación, un par de recompensas extras: el trofeo que ganamos los tres (y los otros 1000 que terminaron) que supone las primeras copas para las futuras vitrinas del club y el gustazo de darse un baño en la piscina climatizada y ducharse como dios manda con agua caliente (y a lo exhibicionista). Con solo estos dos detalles ya merece la pena repetir el año que viene. Pero bajo mi punto de vista, lo mejor de esta Ruta Carlos III - Ciudad del Sol es el recorrido, exigente y estepario, por el que te hacen correr el segundo domingo del año.

Clasificación XIX Ruta Carlos III - Ciudad del Sol

viernes, 31 de diciembre de 2010

lunes, 20 de diciembre de 2010

XXXII Media Maratón Sevilla - Los Palacios

Como no podía ser de otra manera, una media maratón para terminar el año. Teniendo en cuenta que desde septiembre hemos corrido más veces los 21km que cualquier otro tipo de carrera, parece lógico que hayamos escogido Los Palacios para cerrar este año inaugural del club que, por lo menos a mí, me parece que ha sido redondo.

Al final ha salido bien y los tres mosqueteros del Aljarafe (Jose volvió a descolgarse por falta de entrenamiento) estábamos en la línea de salida de Bellavista a las 11 en punto. Pero solo unas horas antes el que escribe, (Luis) pensaba que iba a correr solo, hubiera sido la primera vez que nos ocurre. Problemas familiares del Richar y problemas de ¿..? Fran el Coria, hacía presagiar que los Últimos solo iban a llevar un corredor a la mejor carrera de la provincia de Sevilla. Pero no, al final las ganas de correr y el veneno de este deporte pudo con las demás cosas y allí que estuvimos los tres para desafiar al atleta de bronce que nos esperaba en territorio palaciego.

Después de una caótica llegada a la línea de salida en Bellavista a eso de las 10:40 (tiempo de sobra, teniendo en cuenta nuestro calentamiento...) por fin nos reunimos los tres con tiempo apenas de desvetirnos, ponernos los dorsales, vaselina, entregar mochilas y poco más... No quiero olvidarme de la llamada del speaker desde la megafonía "Útimos del Aljarafe, diríjanse a megafonía". El Richar y yo lo flipamos, porque faltaban diez minutos para empezar y allí había 3000 personas, ¿quién nos estaba llamando? Pues el coriano, que acababa de llegar, claro.

Con la compañía de Mariló hasta el mismo barullo de la salida, (gracias guapísima) apenas tuvimos tiempo de enfriarnos porque cinco minutos después de situarnos sonó el disparo y allí que nos pusimos a la tarea a la que veníamos. El KM1 fue el normal de una carrera masificada como ésta. Gracias a que no había curvas cerca de la salida y a que la calzada era muy ancha pudimos poner cierta velocidad desde el primer momento. Y fuimos los tres juntos, por supuesto. Lo hicimos en 05:03. No es mal ritmo para un primer 1000.
En el KM2 enfilamos ya el polígono La Isla. Hace sol y no tanto frío como creíamos. Van volando los primeros guantes, camisetas y sudaderas viejas que se ha puesto la gente para no enfriarse en la salida y hay miles de comentarios y risas entre los corredores. Parece un momento relajado pero a mí siempre me ponen nervioso estos primeros kms. Los tres vamos bien, un poco silenciosos. Subimos un poco a 05:00.
KM3 desde hace unos minutos empieza a vislumbrase el SORPRESÓN del día: el Richar se va quedado poco a poco. Primero son unos metros de nada. Miro hacia atrás y lo veo ahí, es normal, pienso, "es su extraña forma de correr". Pero poco a poco la distancia se agranda. Le digo una vez a Fran que aminore un minuto para que se enganche, pero Ricardo parece que no tiene planes ni ganas de enganchar. Vamos cogiendo nuestra velocidad media y el ritmo marca ya 04:57.
En el KM4 seguimos Fran y yo delante y Ricardo unos metros por detrás, pero como hay tantos corredores, porque vamos en la parte gorda del pelotón, cada vez es más difícil verlo. Cerca del avituallamiento del 5 Fran y yo decidimos dejarlo estar, al mákina le gusta ir por sensaciones y luego, si puede, nos pasará sin pararse a mirar. Pues vale. Aumentamos a 04:53.
KM5 y primer avituallamiento. Los avituallamientos, por su gran número, han sido una realidad muy presente en esta carrera. Bien organizados por lo general, con mesas a ambos lados, pero como hay tanto corredor junto, hay que estar muy pendiente para que nadie te empuje, ni empujar a nadie, ni resbalarse con tanta botella, esponja o cáscara de naranja. Por cierto, qué ricas las naranjas... Aunque no tenía planes de beber tan pronto, cojo una botella y me despego un poco de Fran. El ritmo en este km es de 04:57.
KM6 acabamos de entrar en la carretera de la Corchuela, donde se desarrollan dos tercios de la carrera y de fondo ya se ve la famosa cuesta del km7. Voy siempre rodeado de corredores pero, otra sorpresa, Fran se me ha escapado por delante. Él dice que no aumentó el ritmo en ningún momento, pero los tiempos que estoy escribiendo aquí son los que me marca el garmin, y ése no miente. De hecho en este km incluso aumento el rimo hasta 04:54.

Aquí tengo que hacer un inciso para putear al Fran, porque se lo merece. Por si alguien no lo sabe: estuvo toda la semana previa a la Media diciendo que igual se descolgaba por falta de entreno, que luego en las carreras lo pasa muy mal si se queda solo y que sufre lo más grande y no se cuántas mamonadas más... y mirad por donde el coriano éste se nos escapa por delante en el km5 y ya no le volvemos a ver hasta la entrega de los regalos en meta. ¡¿Se puede ser más perro?! Desde aquí Fran, te repito lo que te dije el domingo 200 veces: guárdate para siempre todo tu catálogo de excusas previas porque no te va a creer nadie más en la vida. (Te lo digo de buen rollo... ok?)

Ya llevo un km rodando solo. Los últimos 400m del 6 y el arranque del KM7 se desarrollan en la famosa cuesta. Oigo la estrategia de los corredores que hablan a mi alrededor y decido seguirla: voy a conservar subiendo y luego aprieto arriba, que el km7 es demasiado pronto para ir desfondándose. Tiene huevos la cuesta, pero tampoco es ningún infierno y la subo bien. Tras la bajadita viene otro falso llano que pica hacia arriba. Continuas subidas y bajadas en la carrera, nada de "carrera casi llana" con la que la publicitan. El tema de las cuestas me hace bajar hasta un 05:07.
En el KM8 marco 04:59 y no sé por qué, el terreno es casi todo descendente. Sin embargo en el KM9 meto ya una velocidad más y marco un ritmo de 04:42.
En el KM10 llevo ya un rato corriendo sin mis compis, pero siempre rodeado de otros corredores. En esta carrera que me he encontrado tan bien y no he sufrido mucho, he estado estudiando bastante el terreno y sobre todo los corredores que tenían mi ritmo. He retenido visualmente a un grupo de 5-10 y siempre he ido buscándolos, hasta la meta. A veces me adelantaban pero poco después llegaba de nuevo a su altura y viceversa. No he mantenido mucho contacto verbal con ellos, pero me ha gustado esta experiencia. Apoya y te motiva para apretar en ciertos momentos. Pienso repetirla. Vuelvo al ritmo medio de 04:55.
KM11 me voy comiendo la naraja que cogí en el avituallamiento anterior. Pasamos por una zona donde el viento molesta mucho más. Voy estudiando cómo resguardarme tras otros corredores. Ritmo de 04:58.
En el KM12 ocurre lo que estaba esperando de un momento a otro. El Richar llega hasta mi altura y me dice "vamos Luis". Eso es señal de que quiere que tiremos más fuerte los dos juntos un rato, pienso yo. Ok, pero no quiero comprometer mi ritmo medio bastante alegre con el que me estoy sintiendo muy cómodo desde el principio. Me apetece tirar los dos juntos unos kms, pero de pronto, 500m después de llegar a mi altura, veo que el Richar se va quedado otra vez. Lo miro y le digo que enganche, pero me dice que vaya a mi ritmo y que adiós muy buenas. Pues nada, otra vez solo.
El KM13 es casi todo de suave bajada, ya digo que la carretera está llena de repechos. Vienen muy bien a estas alturas. Aún así no me cebo y sigo en mi 04:58.
En el KM14 la carretera vira hacia el suroeste metiéndose el viento de cara. Me pongo a hacer un eslalon la mar de entrenido, adelantando corredores y recuperándome medio metro detrás de ellos para resguardarme del viento. Seguro que alguno se da cuenta, pero me da igual, tácticas de carrera, jeje. Por todas estas pequeñas cosas me ha gustado estar tan despierto y tan fresco en esta media. Si vas reventado no te enteras de nada, te confortmas con seguir corriendo. Con tanta carrrerita he subido un poco el ritmo a 04:50.
KM15 y 16 ya se ve el pueblo de fondo, las piernas están cansadas pero el alma se empieza a poner contenta. Aún así no hay que cebarse, medias de 04:54 y 04:51.
KM17 aquí anunciaban "la otra cuesta" de la carrera... No es más que la subida y bajada del puente que sobrepasa la N-IV. Detrás de la carretera, el fantástico ambiente en las calles de Los Palacios y Villafranca nos espera. La subidita no me hace mella ninguna, pero me aumenta el ritmo medio hasta 05:01.
KM18 ¡subidón! vaya ambiente en las calles. La gente de Los Palacios se merece una carrera cómo ésta solo por la entrega con la que te reciben. La gente se agolpa en las puertas de las casas, fuera de los bares, en las esquinas... algunos hasta han sacado sillas a la calle... En medio de este ambientazo me llega por detrás Ricardo. Llega y se va, sin decir nada. Iba lanzado ya en sus últimos tres kms y su único plan era exprimir lo que le quedara en las piernas. Lo hace muchas veces. Me anima tenerlo delante durante un rato y bajo la media en este km hasta 04:49. Pienso "venga, vamos a darlo todo, como si fuera un entrenamiento de ritmos de 3000m". Pero cuando llego al cartel del km19 decido conservar un poco de lo que me queda para llegar a meta esprintando fuerte, como se merece esta carrera.
KM19 conservo más de la cuenta, no pensaba volver al 5, pero hago 05:03 en este penúltimo 1000. No es que me arrepienta, pero sí que peco de demasiado conservador, (05:03 a estas alturas???? que rácano!) Las calles siguen llenas y la mitad del esfuerzo lo hacen los vecinos de Los Palacios, no me canso de comentarlo.
KM20 ya está todo hecho, ahora sí que hay que meter caña. En este momento ya no veo manos de los niños para chocar, ni bordillos de acera, ni corredores que han hecho conmigo toda la carrera. Ahora solo hay que sufrir y meterle velocidad. Dos paréntesis en los que me fijo: adelanto en recta de meta a un corredor que ha hecho conmigo toda la carrera y le hago un gesto. Y mi compi de trabajo, Celia, me saluda desde las vallas con todo el arte que ella tiene. El resto de las imágenes de ese km las veo como en un túnel acelerado... Aún así tampoco es para tirar cohetes, he subido solo a 04:55

RECTA DE META: 150 m con gradas a cada lado (que yo no veo) y que hago a 03:15. Bonito sprint para terminar.

Seguramente me habrá quedado larguísima la crónica, como siempre, pero esta vez con más razón porque estuve muy despierto y muy atento a todos los detalles en esta carrera tan bonita. Eso y mi recuperación perfecta, es señal de que cumplo con el plan de entrenamiento y de que sigo sin cebarme en la competición. Quizás sigo pecando de conservador en muchos momentos. Tengo que mirarme eso.
Fran llegó un minuto antes que Ricardo, que también me sacó un minuto a mí. Así que seguimos los tres en esos dos minutos de horquilla.

Con esta carrera cerramos este año glorioso donde empezó todo. Ojalá dentro de mucho tiempo hablemos del 2010 como el año en el que comenzamos a correr a carreras y en el que nuestro C.D. Últimos del Aljarafe, empezaba a dar los primeros pasos. Y que para entonces, el club tenga un montón de corredores en sus filas y trofeos (por qué no?) en sus vitrinas. Y también que nosotros vayamos mejorando año a año nuestros tiempos, aunque seamos más viejos y más gordos... porque en este fascinante deporte no importa tanto la talla de pantalones, ni la edad, para ser cada vez mejor. Lo que importa es la constancia, el trabajo diario, la dedicación y las ganas.

Eso siempre, muchas ganas. Ojalá no se nos acaben nunca.

lunes, 29 de noviembre de 2010

XXVI Media Maratón de Córdoba

La distancia de la media maratón es preciosa. Es suficientemente larga como para exprimirte y necesitar un esfuerzo que no está al alcance de todo el mundo, pero tampoco te exige demasiado entrenamiento para poder terminarla ni terminas hecho un guiñapo cuando la corres. Es muy bonita, yo creo que a todos en el club nos gusta correr esos 21.097 metros.

Pero en esta ocasión no se trataba solo de una hora y cuarenta y pico minutos corriendo. Esta vez había por delante un fin de semana estupendo con nuestras parejas, la ciudad de Córdoba que no es poco y una organización exquisita que nos hizo sentir corredores de una buena maratón. La pena es que solo hemos corrido la media Fran y yo (Luis) porque Jose sigue pensando que no está preparado para la distancia y Ricardo se descolgó de esta aventura por una amigdalitis muy gorda que lo tenía fastidiado desde el miércoles. En todo caso nos acordamos de él 200 veces al día y cada vez que hacíamos algo pensábamos cómo reaccionaría el Mákina del Cerro. Y te llamamos un montón, eh tio?, y te mandamos mogollón de fotos por el móvil, no te podrás quejar...

Para empezar a hablar de la media de Córdoba hay que hacerlo desde el sábado. A las 14:00 estábamos Fran y yo en la feria del corredor, recogiendo nuestros dorsales, chips y regalos y recorriéndonos todos los stands. No sé si será normal en las medias maratones, pero la verdad es que la feria mola, estás un buen rato hablando con gente y conociendo, escuchando y viendo cosas relacionadas con este deporte. Nos hicimos fotos en el podio, con los trofeos en la mano y no compramos nada pero pedimos cita en un stand y nos hicimos un pedazo de estudio biomecánico de nuestra pisada a cero euritos. Después de andar por toda Córdoba durante un día de perros, donde no dejó de llover ni dos minutos, nos fuimos a la cena de la pasta, que también había. Creo que solo yo me comí mi plato y más por vocación que por gusto. Las niñas lo miraban con bastante cara de asco y sin hambre (eran las 21h) y Fran también pasó un poco de los carbohidratos.

Por fin llegó el domingo con un día radiante y un frío que pelaba. En la línea de salida apenas se alcanzaban los 5 graditos y eso, unido a que era el primer día de verdadero frío de la temporada (al contrario que la carrera de Coria, que fue el primer día de calor del año) nos afectó mucho más de lo que pensábamos, al menos en el previo a la carrera. Calentamos poco, como siempre, pero esta vez nos daba igual poner a tono las piernas, lo que queríamos era entrar en calor de grados centígrados. Al coria se le ocurrió la buena idea (sin que sirva de precendente) de que si nos metíamos entre el pelotón de corredores que ya esperaban en la salida, esquivaríamos el viento frío. Y tuvo razón, allí metidos notabas por lo menos 5 grados más. Qué alivio.

En esas estábamos cuando sonó el disparo. Salida aglomerada, mucho más de lo que parecía. Los élite se fueron pitando y allí nos quedamos los otros 3000, empujándonos y casi todos riéndonos con la bulla. Las curvas, demasiadas, del primer km hicieron que la carrera tardara un rato en descongestionarse. De hecho los primeros 300m los hicimos a 06:30! y no llegamos a los 05:00 de ritmo hasta bien pasado el primer km. Total que para nosotros la carrera empezó aproximadamente en el 1500, donde ya pudimos poner nuestra marchita a 04:45 más o menos.

Del km 2 al 5 corrimos por la parte más bonita del recorrido, al menos para mi gusto. Lógicamente íbamos muy cómodos, hablando entre nosotros y con algunos otros corredores y manteniendo nuestro ritmo todo el rato. El km5 estaba a la altura de la torre de la Calahorra y después venía el primer avituallamiento. Como últimamente le hemos cogido manía a eso de beber (que listos somos nosotros, hacemos lo contrario de lo que todos recomiendan) pues apenas bebimos un sorbo y venga, a tirar.

Km6, hemos vuelto a cruzar el río. En la Ronda de los Mártires seguíamos fieles a nuestro ritmo y pactamos mantenerlo hasta el final, hasta el km 20. Luego el que estuviera fuerte que corriera más en el último 1000. Si conseguíamos hacer esto, mantener el ritmo de 04:40 - 04:50 hasta el 20, íbamos a hacer un tiempito curioso. (Qué iluso se puede ser en el km5, cuando uno está fuerte).

Km7 a la altura del Estadio Nuevo Arcángel y seguimos a 04:41, finos. Sin problemas. En el km8 hemos enfilado una recta muy larga y muy pesada. Ya vamos muy calladitos, concentrados, notando los metros en las piernas, pero bien. En estos momentos de la media es cuanto empiezas a pensar que queda todavía un mundo y tú ya llevas un buen rato corriendo. Ay, esa cabeza...

Km9 sigue la recta eterna. Sin darnos cuenta ahora tocamos mucho más el 04:50 que el 04:40. Las piernas van bien, pero yo empiezo a notar un dolor en el lado que no es flato por el esfuerzo, sino una cosa que va a cambiar mi carrera hasta el final: CANSANCIO.

Justo en el cartel del km10 hay que bajar a un túnel. Ahí está el control intermedio y justo después el primer repecho de la carrera. Nada, parece solo el desnivel de salir del túnel, pero no, tras el túnel está la larga avenida Carlos III que pica hacia arriba y donde se encuentra el segundo avituallamiento. Fran no bebe, yo sí y cuando salgo de la trampa de los tapones y las botellas-proyectiles, el coriano se ha separado de mí al menos 100m. Será sobre el km11 cuando me doy cuenta que estoy cansadísimo, pero no por los metros que llevo recorridos hoy, sino por la genial idea de correr dos medias en 7 días, hacer turismo el día anterior y darme una paliza de entrenamientos durante esta semana. Pero ¿quién es nuestro entrenador que nos aconseja esa planificación? Ah, que no tenemos!!! Se me olvidaba... (fin de la ironía). Nada, sin excusas y sin rollos, estaba cansado y tuve que bajar el ritmo. No hay más. Fran hizo bien y se fue, no apretó nada, simplemente mantuvo el mismo ritmo y yo lo bajé.

Km12 entramos en la Avenida de las Ollerías una calle larga que va a picar hacia arriba durante más de 1,5km. Tengo a Fran muy cerca, lo veo siempre a 200m máximo, pero yo decido seguir bajando el ritmo, para descansar un poco. Aún hago adelantamientos a 04:20 pero por lo general comienzo a correr por encima de 5 minutos el km.

Km13 cruzamos la avenida de América para enfilar la del Brillante, que también pica en subida, de hecho vas viendo la sierra al fondo todo el tiempo. Pasamos por un sito muy agradable, uno de los barrios pijos de Córdoba y ya no veo al Fran. Noto que me adelantan bastantes corredores y me doy cuenta que mi descanso quizás dure ya hasta la meta. Ojalá tenga fuerzas para meter otra marcha, pero creo que va a ser que no. Ritmos de entre 05:15 y 05:45.

Km15 se termina la subida de la av del Brillante y se vuelve en dirección al centro. Otro avituallamiento. Saco una gominola y cojo agua para que baje… pero entonces me doy cuenta que también hay naranjas de zumo, por lo que cojo un cuarto de naranja y me la voy comiendo. ¡Qué rica está! Luego me como la gominola también… Y en ese momento me llega una ayuda en forma de espectadores. Un tipo nos dice que ya todo lo que queda es de bajada o recto hasta meta… ojalá. Y una cuarentona pija con perrito, a la que se le ha debido de subir el café, me grita algo con mucho arte. Entonces llega otra ayuda en forma de glucosa, esta vez. Y me voy sintiendo mejor. Y sonrío… y con la tontería he pasado el km16 sin enterarme… ¡Resurreción! Hay que apretar.

Km17 llevo unos minutos apretando y la media del Garmin también va bajando. Se había puesto por encima de 5, pero ahora va bajando segundito a segundito. Noto que puedo mantener el 04:45 sin mucho problema y me digo a mí mismo “así hasta el final”.

Km18 hago algún 05:10 y 05:15, pero por lo general sigo por debajo de 5. Voy bien y tengo ganas. Ahora soy yo el que adelanta, otra vez.

Km19 veo el estadio. Mi ritmo sigue contento pero decido que quiero terminar en alto así que me voy a tomar 500m sin bajar de 04:55. Mejor.

Km20 una recta en dirección al estadio, ya con mucha gente, el sol te da de cara. Siento que todo se acaba, lo malo y lo bueno también, así que decido disfrutar del momento. Hay un último avituallamiento ¿ahora para qué? No bebo. Pero me da la impresión de que podría comerme el mundo... por lo menos me comería Córdoba entera... Qué divertido es terminar así.

Paro mi relato ahora para referirme a Fran. Él ha hecho su carrera viento en popa a toda vela hasta este momento, cuando le ha dado un pinchazo en el gemelo. Tiene que caminar unos metros y llega hasta la fachada posterior del estadio a duras penas, donde se pone a correr otra vez para entrar en las pistas como se debe. Luego le duró el pinchazo varias horas, por no ir al fisio de carrera, que había un montón...

Km21 en la entrada de las pistas. Solo hay una recta sobre el tartán. Vane y Mariló, unas gradas llenas y una charanga de música en directo te llevan en volandas en esos bonitos últimos 97 metros. El que esté leyendo esto y no corra quizás no lo entienda, pero vosotros, Últimos del Aljarafe, os podéis imaginar la gozada de este momento: se acaba la batalla de más de 1 hora y cuarenta minutos donde has luchado contra el frío, el cansancio y sobretodo, contra tí mismo. Y has ganado. Da igual el tiempo, compañero, estás aquí y has ganado.

Ricardo tenía “entre ceja y ceja” como dice él, esta carrera. Estaba deseando correrla y disfrutar también del ambiente y los extras de este desplazamiento a Córdoba. Su máquina se plantó y no pudo venir físicamente. Pero como él mismo nos dijo en un mensaje, su cabeza y sus piernas sí que estuvieron con nosotros ese domingo. Y a nosotros así nos lo pareció, sentíamos que casi podíamos verlo alejarse, en una arrancada de las suyas… Además, para hacerlo más palpable, por la mañana decidí llevarme su chip y correr con él. Imagino que así intentamos sentirnos un poco más cerca, los tres mosqueteros del Aljarafe. Imagino que, simplemente, echábamos de menos a nuestro amigo.
Lo que es seguro es que así, los tres juntos, sacaríamos mejores resultados de esta batalla. Una más. Y no será la última.

Clasificación Media Maratón Córdoba 2010


lunes, 22 de noviembre de 2010

IV Media Maratón de Camas

Pues sí, una media en el pueblo... Habíamos leído algo, pero no tuvimos noticia de la Media Maratón Villarrana-Camas (que así se llama, como si Villarrana estuviera fuera de Camas...) hasta un par de semanas antes de disputarse. Y como los 3 mosqueteros del Aljarafe no le tenemos miedo a nada, no tenemos ninguna media maratón cercana (vaya, el domingo que viene corremos la de Córdoba) y nos gusta más un dorsal que un cubo lleno botellines, o casi, pues allí que nos plantamos a las 9h en la puerta del Pabellón Pepe Flores.
Como uno es del pueblo y ha visto ya muchas cosas, pues yo no me esperaba grandes alardes en la organización de la carrera. Pero me sorprendí, la verdad. Para empezar sistema de cronometraje con doble microchip en zapatilla y dorsal. Guapo... Y como contrapunto, no hay speaker y el cutrísimo disparo de salida: el poli con mejores pulmones dió un silbatazo y ea... todos a correr.
Nosotros teníamos una estrategia de carrera muy entretenida: los primeros 5000 trotaríamos los tres juntos a unos 5 min/km. Del 5 al 10000 tiraría Fran, imponiendo un ritmo más fuerte. Del 10 al 15000 tiraría yo, que es la distancia en que obtengo mis mejores rendimientos y del 15 al 20000 el Richar, que termina mejor. Luego el último km ya cada uno que hiciera lo que pudiera.
Aunque Fran pensara que salimos muy rápidos, los primeros 5000 los hicimos entre 04:20 y 05:50... con algún pico de 04:12 y una media de 04:55 bastante cómoda. Yo pensaba que los tres íbamos bien y eso que, como siempre, apenas calentamos. Pero por lo visto el coriano no iba tan fino y cuando llegó el momento en que él cogía el mando del grupo nos dijo que nones, que tiráramos nosotros. Entonces nuestra táctica se deshizo a las primeras de cambio (para la próxima estrategia de equipo, que Fran coja el mando más tarde, que él va entrando en calor poco a poco, pero acaba bien). Entonces Ricardo y yo nos fuimos turnando en cabeza, intentando meter alegría al trío con ritmos de entre 04:50 y 04:20 min/km. Logramos bajar la media a unos 04:40 muy ricos y muy sostenidos, aunque todo eso se acabó sobre el km 9,5.
Unos segundos antes me encontré a mi padre en el recorrido, con lo que nos entretuvimos un poco y justo ahí llegó la primera cuestecita que nos tenía reservada el recorrido. Además era el km de tierra que nos prometían y para más inri a Fran se le desabrocha una zapatilla y casi se queda descalzo en el fango. Total, que bajamos bastante el ritmo, esperé a Fran a que llegara de atarse los cordones y mientras, el Richar ya había encendido la mákina y se fue solo.
Ahí fuimos los tres por separado, Ricardo delante y Fran y yo bastante cerca por detrás. Entre estos kms 10 al 14 Fran y yo comenzamos a cambiarnos los papeles, él cada vez se iba metiendo más en carrera y yo iba bajando poco a poco. Aún así los dos íbamos bastante bien hasta que llegó la cuestecita de Balcón de Sevilla, km14 y sobretodo las del barrio de La Extremeña, km15. Sorpresa, sorpresa, por lo visto la organización no lo tenía previsto pero la Guardia Civil le impidió cortar una rotonda y tuvieron que meternos por ese barrio infernal. Tres calles de nada, pero con un desnivel de narices. Ahí yo terminé de dar lo que tenía. Y Fran también pasó de apretar. Tocaba sorevivir los 6 kms que nos quedaban. Por lo menos eran llanos...
Pasamos por el centro del pueblo y me volví a encontrar con mi familia al completo para luego, tras pasar por la esquina de casa, afrontar los 2000 últimos metros con mi hermano y el Enano en bici apoyándonos. La verdad es que sus ánimos nos sirvieron a Fran y a mí, sobretodo a él, que conforme acababa la carrera iba más fuerte (y eso que era su primera media). Estos 2 km a una media de 05:05 hicieron que el mákina se escapara definitivamente y nos metiera 2 minutos en meta. Fran se separó de mi en los últimos 800m pero, gracias a los ánimos de mi colega Enano y a un tipo que intentó adelantarme en los últimos 100m, terminé esprintando y cogí a Fran en la misma línea de meta.
Un buen día, divertido, rodeado de la familia que se volcó y la verdad, un gusto correr por las calles donde he crecido y más formando grupito entre los tres. Me quedo con la sensación agriduclce, una vez más, de que no sé reservar al principio y acabo peor que empiezo. Con la buena sensación del coriano que termina bastante bien (pero que ya podrías echar una mano antes, mamona). Y con la confirmación de que Ricardo tiene un plus en sus piernas, pequeño pero evidente, que nos puede venir bien para ir mejorando a los 3 (aunque hay que implicarse, eh makina, que siempre te piras a las primeras de cambio...). Nuestro cuarto miembro, Jose A, faltó a la cita oootra vez, pero estos días le he sacado la promesa de que viene a la Media de Los Palacios. Buena noticia.
Pasamos de la caldereta y nos fuimos a nuestra bola... todo el día ya en Camas, que era lo que tocaba. Aunque desde que cruzamos la meta ya sólo podíamos pensar en una cosa: CÓRDOBA.

Clasificación IV Media Maratón Camas

lunes, 15 de noviembre de 2010

Aprender a beber

Le estoy cogiendo tirría a los avituallamientos. Últimamente en las carreras casi no bebo por no pararme, abrir la botella, beber el primer buchito, escupir, beber otro buchito, tragar, dar tres zancadas más y beber otro buchito, mirar hacia adónde tiro la botella, tirar la botella y... seguir en mi carrera.
Todo esto me desconcentra demasiado y me saca del ritmo de una forma brutal. Lo hemos hablado entre nosotros y a todos nos pasa los mismo.
Así que TENEMOS QUE APRENDER A BEBER, en carrera claro... He aquí un video que nos puede ayudar (eso sí, tiene que ser una carrera donde pongan vasos y no botellas). Una muestra más de la cantidad de recursos, algunos tan chorras como éste, que hay en internet para los runners.

martes, 9 de noviembre de 2010

XXVIII Carrera de fondo del Aljarafe

Con este nombre deberíamos organizar nosotros esta carrera. Pero no, los Últimos nos llamamos así porque sentimos que acabamos de llegar a esto del running. La organiza el Grupo Empresa Renault y desde hace 28 años, casi nada. Así que éstos de últimos en llegar no tienen nada.
Es todo muy artesanal: la inscripción, el pago en la línea de salida, la recogida del dorsal, el cronometraje!!! (flipante, una tía apuntando dorsales como loca en la llegada)... Pero hay que decir que está bien organizada. Creo que hasta ahora no había visto un mejor operativo de tráfico y eso que pasa por cuatro pueblos.

Fran, Ricardo y Luis corrimos esta carrera, Jose volvió a poner alguna excusa sobre falta de entrenamiento y además tenía compromisos familiares, una vez más (perrete... hay que ir dando el callo...) Sin embargo quiso estar con nosotros no solo moralmente y a las 9 de la mañana allí estaba él, en la plaza de España de Gines, con sus mallas largas y su cortaviento verde limón. Desde luego calentó más que nosotros tres... No pudo quedarse para la salida y se volvió corriendo a su casa que estaba más o menos en el km3 del recorrido. Te podrías haber venido con el pelotón, pero bueno, se agradece tu presencia.
Por delante teníamos 15km de asfalto puro y calles del centro de Castilleja, Valencina y Gines. Salimos habiendo puesto en común una pequeña estrategia (hoy el mákina no traía muchas ganas de marca personal) que rompí yo mismo cuando empecé a tirar solo en el km2 aprovechando la bajada de Castilleja. Me gusta apretar en las bajadas, me gusta bajar fuerte. No tiene mucho mérito, lo sé, luego las subidas me bajan los humos bien bajados... pero a mí las bajadas me gusta hacerlas a un ritmo alegre. Tampoco nada del otro mundo, entre 04:40 y 04:00 min/km.
En el centro del pueblo la bajada se tornó en subida. Salí solo de Castilleja, miraba hacia atrás y veía a estos dos, que iban juntos, pero me extrañaba que no me hubieran cogido ya. Los esperé cuando el terreno empezaba a picar y me adelantó hasta el apuntador, pero nada, no venían.
En el Km 6, primer avituallamiento y llegamos a Castilleja de Guzmán en la misma situación. Por lo visto en otros años se bajaba hasta el centro del pueblo y luego había que hacer esa subida, bastante chunga por cierto. Pero este año nos han ahorrado ese km y pico. En vez de eso giramos a la izquierda y enfilamos la carretera de Valencina.
Últimamente me está pasando que comienzo las carreras sin ganas de terminarlas, con malas sensaciones, perezón... Me pasó en Olivares y en ésta también. Se me va pasando a los 3-5 kms de empezar. Aquí se me quitó esa sensación en un momento muy concreto: yo no soy de ese tipo de simbolismos horteras, pero la carrera pasaba justo delante de donde estaba la casita donde nació mi madre. La casa ya no existe, pero yo sitúo el lugar perfectamente porque ella me lo señalaba mil veces cuando pasábamos por ahí en coche. Entonces giré la cabeza a ese sitio y me toque la visera de la gorra a modo de saludo. De pronto me sentí mejor. Apreté un poquito incluso, aunque la carretera picara de subida conforme entraba en Valencina. Y de pronto, llega el maki por detrás...
Anunciaban el km7. Cuando llega a mi altura me dice, "vamonos Luis" y lo veo pasar a una velocidad no muy grande, pero mayor a la que yo llevaba. Yo le dije que sí, como hago siempre y pasé de él. Volvía a tener ganas de correr y busqué la compañía de Fran, así que frené un poquito y el coriano llegó a mi altura cuando entrábamos en el pueblo de mi madre. Lo raro es que de pronto llegamos con facilidad a la altura del Richar, que se estaba lamentando porque pensaba que la carrera no entraba por el pueblo. Él quería meter velocidad de crucero y enfilar ya la recta que llega a Gines, no contaba con que había dos kms de callejeo. Por listo... El Richar se quedó atrás porque seguía enfadado consigo mismo y Fran y yo tiramos sin mucho problema.
Ahora, acompañado por mis compis la cosa era distinta, estaba distraído, hablábamos con otros corredores, nos preguntábamos... correr en compañía es mejor, la verdad.
Acordamos apretar un poquito más al salir de Valencina, en la recta del carril bici que llega hasta Gines. Eso es en el km9. La carrera enfilaba su último tercio y los tres íbamos bien (Ricardo seguía rayado y con gases, pero bueno, problemas menores) así que nos pusimos a correr durante 2,5km a una velocidad entre 03:56 y 04:40. Fran y yo volvimos a dejar atrás al makina y así llegamos a las calles de Gines, en el km 12.
Ahí la carrera nos tenía reservado el regalito final: 1,5km de subida hasta la meta. El Fran sube bastante bien, el tio, así que aunque intentó tirar de mi, me quedé en los primeros metros de la primera cuesta. Y luego, cuando pasábamos por el centro del pueblo, también me pasó Ricardo. No quedaba nada, apenas 1000 metros, pero yo pasé de apretar en las cuestas. Paso de las cuestas... qué pereza. A unos 400m de meta entrábamos en el Club Social del Grupo Renault y tras un par de curvas, ahí estaba la meta. En menos de un minuto de intervalo entramos los tres.
Yo creo que terminamos bien y corrimos con buenas sensaciones (rayadas aparte). Me queda la sensación de que si estamos a gusto, podemos apretar en cualquier momento de las carreras y los tres podemos apoyarnos, relevarnos y hacer de liebres de los otros si nos ponemos de acuerdo.
La carrera dura, muy bonita por eso de entrar y salir de distintos pueblos y ambientada. Un clásico de la provincia que sirve para darnos cuenta lo cerca que estamos unos de otros los distintos pueblos del Aljarafe. Seguramente repetiremos.

Clasificación

lunes, 8 de noviembre de 2010

XIII Carrera Popular Villa de Olivares

Aunque lleváramos corriendo desde septiembre, en Olivares nos encontrábamos otra vez con una carrera popular de las típicas: salida a las 10 de la mañana, 10 km y ambiente fresquito. Ahora sí que ha empezado la temporada 2010/2011 después de las nocturnas, la media y las carreras de verano.

Cada uno de nosotros iba con una sensación diferente: Fran para probarse un poquito tras haber comenzado a entrenar más en serio desde la última semana; Ricardo, el makinilla, iba para demostrar por qué le llamo así, tenía ganas de hacerse un test en esta distancia y se convirtió en el protagonista del día. Y yo venía tras una semana sin entrenar, con la cabeza en mil sitios y para estrenarme como "periodista deportivo".
La carrera que merece la pena contar es la del Richar. Él, que se pica hasta consigo mismo, había marcado en el calendario este día. Un 10.000 más o menos exacto es difícil de encontrar, por eso quiso ver hasta dónde podía llegar. Con un tiempazo de 44:27 se demostró a sí mismo y a todos nosotros que se puede mantener un ritmo de 04:20 durante 10km. Teniendo en cuenta que el circutio de Olivares tenía una primera mitad en bajada, seguro que el maki voló en algún momento por debajo de 03:30. Además, se permitió el lujo de entrar al sprint, un buen sprintazo de más de 500m provocado, por qué si no, por un pique con otro corredor.

Fran y yo corrimos juntos toda la carrera. Yo tiré durante la primera vuelta del circuito y él hizo lo propio en la segunda. Bajamos rápidos en los primeros 2000, fuimos recogiendo bastantes corredores (una carrera muy loca desde el primer metro) y terminamos a un ritmo más bien discreto. El culpable de este final fui yo: el viento, la última pendiente y sobre todo la chorla (que acusó más que las piernas la falta de entrenamiento de la última semana) hizo que me vaciara más de lo que debiera. Terminé peor de lo previsto, pero sin dramatismos.

Fran y yo siempre nos reímos un poco y nos metemos con él porque se pica muy fácil, pero en esta carrera hay que reconocerle los méritos al Richar, la Mákina del Cerro. No hay nada más que decirte que felicidades, tú querías pelearte hoy contra el cronómetro y has ganado. Esa también es una forma de divertirse. Que es lo que importa. A mí no me interesan esas peleas, creo que a Fran y a Jose tampoco, pero si tú encuentras ahí algo bonito, adelante. También es puta madre que tengas ese espíritu competitivo y esas ganas por comerte el asfalto. Y el club, tu club, estamos orgullosos de eso. Lo importante es que no dejemos de divertirnos o que no nos vengamos abajo cuando el que gane sea el crono. Hasta ahora nunca nos hemos lesionado o retirado de una carrera, todo ha ido en progresión ascendente, pero cuando eso pase tenemos que relativizar y sobreponernos. Y saber que todo esto es una diversión, un juego para niños grandes que encontramos (gracias a Dios) un día del invierno pasado.
El cuarto miembro del club, José Antonio, no pudo asistir por motivos familiares a esta carrrerita. Pero tuvimos a un posible futuro miembro. El Parri, traído de la mano de Ricardo. Él mismo se vino hasta nosotros para conocernos... Y ahí está la foto para inmortalizar el momento. Cuando quieras venirte, las puertas del club están abiertas.

Clasificación XIII Carrera Popular de Olivares

lunes, 11 de octubre de 2010

IX Carrera Popular El Naranjo

A partir de este domingo con fecha cabalística (10/10/10) nunca tendré dudas de por qué Alcalá de Guadaira se llama así. Alcalá es una palabra de origen árabe que describe a los castillos construidos en una altura. Y gracias a la Carrera del Naranjo, hemos podido contemplar el Guadaira y sus márgenes como nunca antes lo habíamos visto.

Mención especial por tanto para el recorrido de esta carrera que merece un lugar destacado en la agenda. Desde luego, si eres corredor popular en Sevilla y no participas en ninguna carrera en Alcalá, ni eres corredor, ni eres na...

Nuestra carrera: pues bastante maja también, eso creo. La salida es desde el recinto ferial, igual que la Nocturna. Y los 2 primeros kms también: una avenida de asfalto y un par de calles empedradas hasta llegar al Puente del Dragón. A mí la subida de la calle Orellana me mosqueó un poco, porque notaba ciertas molestias en los isquios nada tranquilizadoras. Cruzamos el cuerpo de la Bestia, o sea el puente, y una nueva subidita por asfalto hasta llegar a una rotonda que nos regalaría ya el albero alcalareño durante casi todo el recorrido. La segunda subida tampoco me gustó nada, las molestias ya eran dolor y el músculo más delicado de todos, la chorla, empezó a resentirse. (Por suerte todo era producto de un calentamiento insuficiente e ineficaz, lo que nos pasa siempre, vaya).

LLegamos al punto más alto en el km3, con un ritmo de 04:57 y ese era, más o menos, el momento que habíamos pactado para empezar a apretar. El Richar, que nunca falla, ya había empezado a echar más carbón a la caldera, por lo que Fran y yo nos quedamos un poco rezagados. Pero cuando giramos a la derecha y cogimos el albero, pensé que lo mismo que habíamos subido había que bajarlo. Fran me dijo que tenía las piernas durillas, así que tiré yo solo en busca del makinilla de Umbrete. Bajando eso ya era otra cosa, efectivamente la falta de calentamiento y las dos primeras subidas me habían pasado factura momentáneamente, pero ahora me sentía ligero otra vez. En 200 metros llegué fácil a la altura del Richar y como no me fiaba de mi potencia subiendo (y hacía bien) le dije que tiraba hacia adelante ahora que venían bajadas y que él me siguiera de cerca.

En el km4, a 04:30, entré en un estado de inspiración que me duró un buen rato. Eso me pasaría factura al final, yo lo sabía, pero yo me puse a adelantar a corredores de todas las tallas y calibres. Si ellos esquivaban un charco, yo me metía en el fango para pasarlos, me sujetaba a los árboles para trazar curvas... de loco. No miré casi nada atrás, como está mandado, pero lo poco que lo hice casi siempre veia al Richar a unos 200-400m. "Está bien, ahí cerca, llegará".

Pasamos por debajo del Dragón en el km 5 y ahí vino la primera cuesta del bonito recorrido de albero. Nada, unos 200m que subimos bien. Yo seguía a 04:34. Tras el km 6 entramos en un recorrido muy bonito por varios caminos de la Ruta de los Molinos. Las subidas y las bajadas se alternaban, pero ninguna era realmente dura., yo las esperaba peores. Iba disfrutando así que pasé de guardar y preferí mantener mi ritmito vivo. "En algún momento Ricardo llegará", pensaba. Y de Fran ya no supe nada más hasta la meta.

Una nueva cuesta arriba nos dejaba en el Camino de la Retama, ya en el barrio de la Nocla. Allí estaba el único avituallamiento y allí llegó el Richar a mi altura por primera vez. Bebiendo aflojamos un poquito, un respiro de nada, 04:59.

Volvemos al asfalto de la Av de Dos Hermanas y le digo a Ricardo que yo tiro en las bajadas y él en las subidas. Él me dice que tire yo, así que vuelvo a pirarme. Nos metemos en el Parque Oromana y ahí, de pronto, parece que estamos en un camino de la sierra, ¡que puntazo de recorrido! Sigo adelantando inspiradísimo y de golpe viene la pendiente que me sacó de mi estado de gracia. Nada, no eran ni 300m, pero ahí sí que noto mi falta de entrenamiento de fuerza, porque tengo que bajar el ritmo mucho más de lo normal. Lógico, rondamos ya el km 7 y llevo 4 subiendo, bajando y adelantando a lo loco. Aún así Ricardo no llega aún a mi altura. Bajamos una vez más hasta el Guadaira, cruzamos un puentecito peatonal y ahí está el polideportivo y las calles de la ciudad. Parece que falta poco, pero aún falta.

En el km8 mi ritmo es mucho más normalito, de 04:56 y Ricardo llega de nuevo, dándome esos ánimos que él ya sabe que necesito a estas alturas. No estoy mal, confío en que lleguemos juntos a meta, pero el recorrido nos tiene reservada una última cuesta, de cemento, que nos enlaza ya con la avenida que llega hasta la feria y que también pica hacia arriba. Ahí ya pincho, sin excusas y sin complejos, y dejo que éste se separe un poco. Siempre lo tengo a tiro, eso es bueno. Pero he corrido muy alegre desde el km3, debí de guardar un poquito.

Llegamos al recinto ferial en el km9, pero claro, aún quedaban 1700m, así que nos desvían por el Parque de San Francisco para volver al albero y a la contemplación de las tranquilas aguas del Guadaira. Como he bajado mi ritmo, me adelantan corredores que yo había pasado antes (a mi eso no me afecta mucho y más pensando que nunca llegué a 05:00, siempre estuve por debajo).

El Km10 está marcado en un último desnivel que nos mete ya en el asfalto de la feria y con la meta al fondo. Ese desnivel es el que me separa definitivamente de Ricardo, pero no hay problema, ya se ve la meta. Había leído por ahí que había dos arcos, por lo que no esprinté hasta que ya tenía el marcador al alcance de la mano. No importa.

Hago 51'54" (tiempo real) y una media de 04:50/km. El Richar marca 25" menos.
Nuestro compi Fran entra justo dos minutos después. Un tiempazo teniendo en cuenta que lleva varios meses sin entrenar y es prácticamente su primera carrera desde la Nocturna de Alcalá de junio (otra vez Alcalá).


Así que todos contentos. Cervezas, garbanzada y la impresión de haber echado un día estupendo. Otro más.

Clasificación Carrera Popular el Naranjo 2010