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jueves, 22 de diciembre de 2011

Dos maratones y medio

Por Luisma.

No pensaba escribir nada de la Media Maratón Sevilla - Los Palacios que corrimos el domingo pasado, pero como nadie se anima y sí que pasaron cosas importantes, creo que no podemos dejar escapar ninguna carrera sin que quede aquí en el blog para los restos. No pensaba escribir nada porque para mí, la cita llegaba en un momento de forma muy bajo, yo llevaba tres semanas casi sin entrenar y con una mala  recuperación tras la maratón de San Sebastián (gajes del oficio de padre novato), así que muy buena carrera no podía salirme

Lo más destacable de este día, al menos para mí, fue la incorporación como atleta invitado de mi amigo Manuel, un compi de entrenamientos de nike+ (y del club virtual La Hermandad, de ahí la camiseta de la foto), que llevaba meses con esta cita en la cabeza. Aunque hablábamos por teléfono, vía facebook y email muy a menudo, la verdad es que Manuel y yo nos conocimos personalmente el día antes. Y en lo que ami respecta, será una amistad que perdurará, porque es un tio muy grande. Lo que el running ha unido que no lo separe el hombre (ni las mujeres...) ;)



Aunque estábamos inscritos siete Últimos, a la línea de salida de Bellavista solo nos presentamos David, Juanma, Manuel  y yo. Bueno, cosas del invierno, las lesiones, los maratones recientes... Será porque íbamos de anfitriones de Manuel o porque éramos pocos y puntuales, la cosa es que llegamos a la salida con ¡más de una hora de antelación! En la foto que veis ni siquiera está inflado el arco. Nos dimos  un paseito, nos cambiamos de ropa, mochilas al autobús ropero, más fotos y... ¡anda!, solo tenemos 10 min para calentar, en eso sí que somos tradicionales. Tengo que decir que por fin hemos conocido a Isaac, el último socio en incorporarse al club, procedente del pueblo que más corredores aporta, Sanlúcar. Espero que este saludo, Isaac, sea el principio de tu actividad más regular con nosotros.

Antes de empezar con la carrera me gustaría lamentarme de los imperdonables errores de la organización de la carrera. Siempre digo que ésta es la major carrera de Sevilla y posiblemente de Andalucía. Por algo lleva años entre las 5 mejores medias del ranking de la Federación. Este año no creo que repita ese honor. Primero la desatrosa recogida de dorsales en Evasion Runnning (un saludo al gran Fernando, él no tiene nada de culpa en esto), donde podías llevarte todos los que quisieras, de hecho a nosotros nos faltó uno. Luego había que volver a hacer cola para recoger el chip (entonces para qué entregais el dorsal antes???). Tras la carrera no quiero ni nombrar las ridículas y malísimas camisetas a que nos tiene acostumbrado yomury (cuando llevan años dando camisetas de marca), el caos en la recogida de avituallamientos, el que no hubiera diploma como otros años, etc... Pero lo más imperdonable fue lo que ocurrió con los autobuses que conectaban la meta con la salida. Hubo un autobús que llegó con la carrera empezada. Imaginaos: 40 ò 50 corredores que llegan y en la salida no hay nadie, los corredores llevan ya 7 minutos corriendo y ellos sin ni siquera chip, ponerse a correr con ese retraso, con el correspondiente cabreo, con el tráfico abierto.... El desastre total. Espero que la crisis no siga afectando al atletismo popular tal y como lo está haciendo. Al menos no a carreras como ésta, porque si las buenas no se salvan, imaginaos las carreras modestas...

Volvemos a nuestra carrera. Manuel se puso unos meses antes el obejtivo de bajar aquí su excelente marca de 1h:34 en media, pero tuvo algunos problemas y perdió varias semanas de entrenamiento y, realista él, varios días antes ya se despidió de este objetivo. Así que ambos acordamos intentar bajar de 1h39:00, para al menos yo, batir mi mejor marca. A Juanma le valía el plan y David no se casaba con nadie, aunque tampoco le ponía mala cara. Así que empezaríamos a 04:50 para luego meterle algo más ritmo a partir de la cuesta del km7. Yo realmente no veía muy lejos ese 1h38, pero luego mis piernas me confirmaron que sí que estaba lejos, al menos por hoy.

Salimos con cierta alegría, como se sale siempre cuando hace un día tan bueno para correr con tres colegas a los que le gusta lo mismo que a tí. Eso sí, yo notaba un dolorcillo de las piernas. No tenía nada que ver con el maratón, ni con la falta de entrenamiento. Era debido a la falta de descanso. Era un dolorcillo llamado paternidad (eso de no dormir del tirón durantas tantas noches no puede ser bueno). Desde el km1 se notaba a Manuel mucho más alegre, con ganas de correr más. Juanma siempre iba a su lado. Yo no iba mal, aún, pero casi nunca marcaba el ritmo y David, reservón, prefería quedarse a mi lado.

Así corrimos los cuatro, por parejas, hasta la dichosa cuesta del km7. Los que hayáis corrido Los Palacios estaréis de acuerdo conmigo que la cuesta no tiene nada del otro mundo, en peores, mucho peores plazas hemos toreado. Pero bueno, hay que subirla. Yo iba fresco aún, tan solo sentía ese dolorcillo en las piernas, así que no subí muy mal. Pero cuando coroné, me di cuenta que David estaba como a 200m de mi y que la mayoría de corredores me adelantaban y que marchaba a... 05:35! Joder, para ir fresco no eran muy buenas señales, ¿qué será de mí cuando vaya fundido en el km18? No me costó demasiado llegar a la altura del grupo. Todos  me preguntaron que cómo iba y yo les dije que a tirones y yo no suelo correr así, asi que tiraran como quisieran que hoy no era mi día.

Tras hablar con ellos volví a quedarme solo, creo que en un avituallamiento. En las carreas donde ponen naranjas creo que rindo menos, porque soy un adicto a esta fruta y siempre pillo uno o dos trozos. Iba solo de nuevo cuando adelanté al globo de 1h45'. Me extrañó que el globo fuera tan adelantado. Para hacer esa marca hay que rodar a 5 min/km y yo llevaba toda la carrera por debajo de esos ritmos. Bueno, lo adelanté y se acabó. A lo lejos (vivan las rectas de Los Palacios!) se veía el globo de 1h40'. Yo aún pensaba entrar más o menos cerca de ese globo. Pero en poco tiempo el globo desapareció por delante y nunca más volví a verlo.

En el km11 aproximadamente Juanma y Manuel se dejaban caer hasta mi altura para preguntarme. Me gustó el detalle de generosidad por su parte, pero no me gustó tanto el hecho de que se frenaran por mi culpa (ese sentimiento orgulloso y ridículo a la vez que tenemos todos los runners). Así que nada más llegar les dije que tiraran, que pasaran de mí. Y eso hicieron.

Ahora sí que sí, tocaba hacer el resto de carrera, la mitad más o menos, totalmente solo. Realmente ahora empezaba la carrera para mí (ese tópico que se dice tanto). A estas alturas de carrera empecé a darme cuenta que estaba peor de lo que yo pensaba. Que ni siquiera 1h40' era realista... No me importó demasiado, tenía razones para no tener fuelle hoy, lo que me afectó más era no haberlo sabido antes. Bueno, pues a sufrir y a terminar como se pueda. El cuerpo no siempre está igual, el día que esta mal, pues lo mejor es no correr. Pero si ya estás metido en harina, pues de lo que se trata es de disfrutar. Y eso intenté.

Pero en pocos kilómetros cayeron dos señales que supusieron un mazazo. Una me la esperaba: los parciales. A partir del km15, todos los kms menos dos, me marcaron por encima de 5min/km, poco por encima, 5:08 era el que más, pero da igual, jode tela. A estas alturas correr por encima de 5 en una media es una decepción. Pero lo que fue más chocante es que por el km16 más o menos emmpecé a escuhar un jaleo a mis espaldas. Era el globo de 1h45' que llegaba a mi altura. ¿¡1hora 45'?! Eso no puede ser, cómo voy a ahcer yo ese tiempo ahora??? La verdad es que me rayé. Por supuesto intenté no descolgarme del grupo y lo conseguí. Pero lo que estaba claro es que no podía ir mucho más rápido que el pelotón. Por lo que tendría que conformar con estar más cerca de 1h45 que de 1h40. 
Así que me puse en la cabeza de ese pelotón, todo el rato (menos en un avituallamiento donde me volví a despistar comiendo) y llegué a Los Palacios sin dejar que se me fueran. Igual que en San Sebastián, la liebre se había empezñado en entrar un par de minutos antes que lo que marcaba su globo, porque mis cálculos me daban todo el tiempo 1h43' entrando con ese grupo... Enfilamos la primera calle de Los Palacios, donde había un montón de gente animando como en nignuna otra carrera de Sevilla y ya me puse a tirar de orgullo, porque fuerza no tenía mucha. Así que adelanté a la liebre y a lo que quedaba del pelotón que iba junto a ella. Así fui racionando lo poco que me quedaba hasta la meta. La última recta se me hizo muy muy larga. No podía apretar pero iba apretando... buff, que sufrimiento de final, que se acabe ya...

Y se acabó. Resulta que Manuel, Juanma y David (benaca eres cobardón de palabra, pero luego te sales mamona...) entraron casi juntos y en ese 1h38' y pico que habíamos pactado en la salida. Me alegra que vosotros cumpliéseis, ya me hubiera gustado entrar en plan escuadrón con vosotros... Yo tampoco al menos no hice 1h45', hice 1h43' y algo, porque no paré el crono bajo el arco, lo paré después, así que no estoy seguro de la marca. Ni me importa, claro. En fin, otra media que se me resiste. Las medias maratones y yo tenemos una extraña relación amor-odio. Cuando no estoy bien, pues porque no estoy. Y cuando llego bien de forma, siempre me ocurre algo y no hago el tiempo que creo que me merezco... Hoy estaba claro: no estaba bien de forma. Yo me levanté por la mañana para correr 21kms y pico. Pero mi cuerpo no estaba recuperado del maratón de Donostia, ni del maratón Natalia, dos maratones demasiado cerca. Y con la carrera de hoy: dos maratones y medio. Mucha tela





jueves, 15 de diciembre de 2011

Media Maratón de Córdoba


Por David er Benaca

En primer lugar quiero felicitar a los 3 máquinas, monstruos, fenómenos,……. de compañeros de club que tenemos, LUIS, FRAN y RICARDO por la gran actuación que han tenido en el maratón de San Sebastián y deciros que para Sevilla teneis a un “último” más con vosotros.

Bueno, vamos a meternos en faena, jejeje.

Quedo con mi colega Florencio, mi guía gratuito durante mi estancia en San Sebastián (vecino del pueblo pero que vive en Irún desde hace ya 14 años), que cual fue mi sorpresa cuando me llama diciendo que viene para Benacazón a pasar unos dias y que se ha apuntado a la media de Córdoba.

Me voy para la casa que tiene aquí en Benacazón a las 7 de la mañana, porque aunque Córdoba está a solo una hora y media de camino nos teníamos que pasar por otro sitio de Córdoba a recoger los dorsales que, gracias a las gestiones de mi gran amigo y socio del club Arturo, nos quito de haber tenido que ir el sábado a recogerlos. Aparecemos en Córdoba a las 8:40 de la mañana y veo en una gasolinera a un nota con cara de pocos amigos y con bolsas en la mano. Le digo a mi colega Florencio: “¿a que va a ser el sieso ese el que nos tiene que dar el dorsal?. Le digo: hola buenos días, soy el amigo de Arturo, tú eres Fran?, y me dice el nota: si soy yo, habíamos quedado a las 8:30, aquí teneis los dorsales y la bolsa del corredor, buena carrera… y coge er nota y se vá. Le dije: miarma vas a tener que desayunar Al – bran de kellogs, capullo!!!. Bueno, mientras nos dirijíamos a las pistas del polideportivo de El Fontanal, lugar de salida y meta de la carrera y haciendo bromas sobre el coleguita tan risueño, nos plantamos en las 9:20 de la mañana. Calentamos bien y veíamos el peaso de ambiente que había, mas bonito que el de las carreras de 10 kms. Vemos a colegas de nuestra maravillosa Sevilla: algunos forregan, amigos del parque Mª Luisa, Lentos, etc…

Lo paso mal pues hace 6 grados!!! Y los mocos hasta que no me llegaban al labio no me enteraban ni que se me caian. Hablaba tiritando y chocando los dientes… Que frio oio copón!!!.

A las 10:00 en punto pistoletazo!!!. Llevo en mente un objetivo muy claro, otra cosa es que se de la carrera para ello: bajar de una hora cuarenta minutos. Hasta el kilómetro 5 parece que todo va bien, pero cuando veo el cartel con el cinco miro el crono y primera decepción: 24 minutos y cincuenta segundos, a 5 minutos el kilómetro, eso quiere decir que me voy a la hora y cuarenta y cinco. Vaya mierda!!!, y lo peor es que las sensaciones no son para nada buenas. Veo en el kilómetro 5 el primer punto de avituallamiento y cojo una botellita de agua, ¡¡¡ostia, esto no se pué beber de lo fria que esta!!!, a tomar por culo el agua. Voy pensando: valiente mierda!!!, para eso me levanto a las 6:30 de la mañana, pá pasar este frio y no disfrutar corriendo, seré capullo. Bueno, que se acabe lo antes posible y ya esta. Llego al km. 10 con mejores sensaciones después de entrar en calor y marco 49:02 segundos. Miraaaa, parece que no esta la cosa tan mal, me dije, y me anime un poquillo.

Me hago los siguientes 5 kilómetros a 4:40 el kilómetro y me planto en el 15 con un tiempo de 1 hora doce minutos veinte segundos. Según mis cálculos tenía veintisiete minutos treinta y nueve segundos para conseguir mi objetivo: bajar de la hora cuarenta. Cogo una botella de agua, que me sienta ya un poco mejor y me como unas gominolas para reponer algo de azucar. Llegado al km. 18 me encuentro mejor de lo esperado y marco un tiempo de una hora veintisiete minutos dos segundos. Me encuentro mejor de lo esperado llegados a este punto y empiezo a pensar que puedo estar en mi objetivo.

En el kilómetro 20 noto una pequeña molestias en el gemelo y siento que se me va a subir y me cago por las patas abajo porque me paso hace unos años jugando al futbol y es el dolor mas insoportable que yo he tenido jamás. A unos cincuenta metros se me sube definitivamente el gemelo. Llego casi llorando y fijo el tiempo en 1 hora 40 minutos y 40 segundos. Uyyyy!!! Por poco. Lo que mal empieza no puede acabar bien, pero satisfecho, porque aunque con tantos contratiempos he rozado el objetivo. En la próxima será. Bueno ahora a disfrutar de la comida de socios el dia 2 de diciembre y empezar a dar la vara a los tres magníficos para que me orienten y me aconsejen en mi proximo reto: el maratón de la mejor ciudad del mundo: SEVILLA. 

Clasificación Media Maratón de Córdoba 2011

lunes, 17 de octubre de 2011

Estrenos y reencuentros


Por Juanma.

Tras disputarse una semana antes la primera carrera mañanera de la temporada 2011/2012 en “el Naranjo”, llegaba en Marchena la primera media y la confirmación de que lo bueno ya ha comenzado. También se confirmaba en la XIV edición de la media maratón Marchena-Paradas que el C.D. Últimos del Aljarafe goza de muy buena salud y es que nos presentábamos seis locos dispuestos a levantarnos un domingo antes de las 8 de la mañana para meternos algo más de 21Km entre pecho y espalda y lo conseguimos. Para tres de nosotros, Arturo, David y un servidor (Juanma), era nuestro estreno en la distancia, mientras que Fran, Luis y Ricardo, más expertos en estas lides, se reencontraban con ella. Yo estaba deseoso que llegara la carrera, me hacía mucha ilusión completar una media, quería superar un nuevo reto, incluso había intentado seguir un plan (si se le puede llamar así con solo tres semanas) y llevaba dos semanas sin jugar al fútbol por miedo a lesionarme.

Arturo, David, Luis y yo quedamos a las 8 en el Carrefour de Camas y salimos los cuatro en el coche de Luis con dirección Marchena, con lo que ganaba mi primera batalla en busca de la sostenibilidad del club; cuatro socios en un mismo coche no está nada mal. Además de colaborar con el planeta esto nos sirvió para ir despertándonos con la charlita en el coche, para repasar el perfil de la carrera y para llegar con tiempo a la salida, donde pudimos recoger los dorsales y cambiarnos tranquilamente. Allí nos encontramos con Ricardo, que estaba acompañado por Miriam y dos futuros runners (sus hijos) y Fran que también fue con Vanesa, su mujer. Ricardo nos comentaba que había tenido problemas en la parte trasera del muslo de la pierna izquierda y nos enseñaba la cinta de kinesiotaping (creo que es así) que se había colocado.

Pudimos calentar bien comparado con lo que hacemos de costumbre (en esto hay que seguir mejorando) y nos colocábamos en la salida donde todos llegaban con su estrategia clara, menos yo, que me toparía de lleno con un gran dilema ¿Cuál era mi propósito en la carrera? El día antes, hablando con Ricardo por teléfono me recomendaba que me la tomara con tranquilidad, que era mi primera media y que intentara disfrutar de la carrera. David en el coche comentaba que no quería perderle el respeto a la carrera, que incluso estaba nervioso por ser su primera media y que su idea era terminar sin pasar apuros. Arturo también debutaba e iba a correr junto a David. Mi cabeza y mi lado responsable me decía que ésa debería ser mi estrategia, pero mi corazón y mis piernas me pedían más guerra. Llevaba tres semanas entrenando bien, comiendo bien, tenía mucha ilusión por esta carrera e incluso la noche antes me había sacrificado para descansar al menos seis horitas, por lo que no quería que la carrera se me quedara en las piernas, todo lo que había preparado había que dejarlo en el asfalto, aunque reventara a la mitad estaba seguro que si no pasaba nada raro iba a terminar, por lo que merecía la pena arriesgar. Así que mientras escuchaba como Luis, Fran y Ricardo repasaban su estrategia concienzudamente me decidí definitivamente por salir con ellos y que la carrera me fuera poniendo en mi sitio.

El pistoletazo sonó puntualmente a las 10:00am y los primeros kilómetros trascurrieron según lo previsto. Primer kilómetro, sin zigzaguear para adelantar, a 5:05, el segundo caía en 4:55 y a partir de entonces había que empezar a apretar. La estrategia era que Fran, Luis y Ricardo se turnarían por ese orden para marcar un ritmo constante de 4:30, pasando antes por el 4:40 en uno o dos kilómetros para intentar terminar la carrera en 4:20. Pero lo del 4:40 se quedó en palabras y el primer kilómetro en el que el coriano se ponía al frente del grupo nos lo comimos en 4:34, en el kilómetro cuatro marcamos 4:31, y en el cinco 4:30, hasta ahí todo fue rodado.
Cuando ya habíamos devorado la mitad del sexto kilómetro, el segundo en el que tiraba Luis, Ricardo y yo íbamos detrás, sin salirnos del grupo, y le pregunté qué cuantos kilómetros más pensaban recorrer a 4:30 antes de dar el salto a 4:20 a lo que me contestaba que no tenía ni idea, que no sabía ni cómo iba y que la cinta le estaba molestando, acto seguido empieza a quedarse un poco, se quita la cinta y la tira a la cuneta. Yo que hasta entonces siempre había ido en la cola del grupo decido intentar hacer de puente entre Ricardo y los dos de cabeza, para que no nos separemos, pero el intento fue en vano y Ricardo se quedaba. Cerramos el sexto kilómetro en 4:36, me puse junto a Luis y Fran y les comenté que Ricardo se había quedado, el plan inicial empezaba a desmoronarse…. Fran tomó de nuevo la responsabilidad de marcar el ritmo y antes de entrar en Paradas superamos el séptimo kilómetro en 4:43, por lo que definitivamente el ritmo había bajado, aunque más que por falta de fuerzas por el desconcierto que creó la inesperada baja del maquinita, lo que creo que hizo que entraran dudas en los demás sobre si el ritmo era el adecuado. Yo intentaba guardar mi posición en la cola de lo que ya se había convertido en un terceto y Fran seguía tirando, tirando, tirando, y cuando me quise dar cuenta estaba unos cincuenta o sesenta metros por delante, me da por mirar el reloj y veo que vamos por encima de 5min/km y se lo comento a Luis que con resignación me responde que lo sabe y terminamos el kilómetro ocho en 4:58, definitivamente el Escuadrón de los Últimos se había disuelto antes de tiempo. Me veía con fuerzas y creía que podía ir a más por lo que decidí apretar un poco para ponerme a la altura de Fran, fuimos los dos juntos por las calles de Paradas e intentamos retomar el 4:30 de media y buscar un grupeto en el que incrustarnos. Lo del grupo no lo conseguimos, pero lo del ritmo sí, ya que marcamos 4:29, 4:36, 4:32, y 4:35 hasta llegar al kilometro 12, al que llegué bastante concentrado en mantener mi ritmo, tanto que no me di cuenta que me había quedado sólo. Antes de eso, a la salida de Paradas, miramos hacia atrás y vimos como Ricardo y Luis venían cerca y pensamos que nos cogerían al poco, pero eso no pasó.

Los adoquines de paradas y las primeras subidas serias de la carrera se habían quedado atrás y lo que esperaba ahora era una larga recta por la carretera y siempre picando hacia arriba. Me vi sólo y por un momento me entro el canguelo de que me viniera un bajón, pero después pensé que había sido capaz de aguantar un ritmo que creía que iba a abandonar mucho antes, que iba muy bien de piernas y de pulmones, y que el trabajo realizado en las semanas previas estaba dando sus frutos,  esto hizo que mis depósitos de moral se llenaran hasta rebosar. Pero aún así había que ponerle cabeza al asunto si no quería ahogarme en la orilla. 


En los últimos entrenamientos en las pistas y el día del Naranjo, Ricardo y Luis me habían dado muchos consejos sobre la media y sobre las carreras en general (lo que os agradezco desde aquí máquinas y es que el resto tenemos aún mucho que aprender de vosotros), y una de las cosas que me comentan siempre es que cambio mucho el ritmo. Esto me hizo usar otro de sus consejos, “sigue a los viejos que mantienen el ritmo como nadie”. Busqué mi objetivo y me puse tras él, era un señor de más de 60 años junto el que fui adelantando a corredores conforme pasaban los metros, no fui capaz de reconocer a que club pertenecía, pero por su acento, ya que incluso charlamos un poco, me pareció Cordobés. Llegamos a Marchena ya en el kilómetro 17 corriendo entre 4:41 y 4:47. Mi ritmo se resintió un poco, pero había conseguido el objetivo de no desfondarme dando apretones sin sentido y llegaba al pueblo con las reservas llenas para afrontar el tramo final. Antes de entrar en Marchena, mi acompañante me decía que si me veía con fuerzas que tirara y que siguiera a un corredor del club maratón Jerez que teníamos por delante, que era una buena rueda. Pero al momento llegó una fuerte subida en la entrada del pueblo y este corredor, con perdón, se cagó literalmente en los muertos de la cuesta, y yo la intenté superar distrayéndome en tomarme el segundo de los dátiles que me había guardado en el bolsillo (otro consejo de Luis). Le quité el papel de aluminio en que el que lo había envuelto, me lo comí pausadamente masticando bien, bebí agua y por arte de magia la cuesta había pasado. 

Ya sólo faltaban tres kilómetros y lo de pensar se había terminado, de ahí hasta la meta sólo quedaba correr. Esos últimos kilómetros fueron en su mayoría de bajada y por las aceras intentando evitar los adoquines. Había conseguido terminar la carrera muy bien de fuerzas, último parcial de 4:06, y al parar el cronómetro me esperaba mi premio 1:37:07. Allí en la meta esperé a mi inesperado compañero de los últimos kilómetros a quien le di las gracias por dejar que le siguiera y por sus consejos. Detrás de mí, poco más de un minuto después, llegaba Ricardo, lo que me sorprendió gratamente, ya que cuando vi que se quitaba la cinta y se quedaba pensaba que abandonaría o que terminaría en un tiempo mucho más discreto, pero volvió a demostrar su categoría superando los impedimentos e incluso me comentó que si llega a durar la carrera quinientos metros más, me coge. 

Continuó el goteo de Últimos del Aljarafe, en la línea de meta con Fran tras el que entró David con un tiempazo, 1h 41´y comentaba que sus sensaciones habían sido muy buenas, siempre de menos a más, puedes estar tranquilo, que no te va a reñir tu mujer por no terminar la carrera en San Sebastián. Después entraba Arturo, que corrió toda la carrera junto a David y confesaba que la última subida había podido con él, pero que también superaba con nota su estreno, y tras Arturo entraba Luis. Es para que todos estemos orgullosos, porque los seis locos, o más bien valientes, habíamos conseguido vencer a los 21Kms. 

De aquí en adelante a continuar con los objetivos, Fran, Luis y Ricardo a centrarse en el maratón de San Sebastián que cada vez queda menos, David en la Behobia y el resto a pelear por los nuestros, yo aún tengo que definir el mío (Ricardo y Luis no me piquéis más porque NO voy a correr el Maratón de Sevilla este año). A los que tampoco tengáis un objetivo claro os recomiendo que os propongáis correr una media y a los que ya la estéis preparando que sigais en la pelea y que no decaigan las fuerzas, porque hoy he descubierto que: LA MEDIA ES UNA DISTANCIA MUY COMPLETA.

Pd: esta semana se cierran las inscripciones del club para la media de los Palacios en la que los Últimos nos tenemos que hacer notar.

martes, 1 de febrero de 2011

XVI Media Maratón Isla de la Cartuja

Por Ricardo.
Una carrera más y un día menos para el gran día.

El pasado domingo 30 de enero se presentaba lo que podemos llamar la antesala del maratón. La Media Maratón Isla de la Cartuja. Es como si hubiéramos corrido en casa, porque es donde hemos basado la mayor parte de nuestros entrenamientos.

El día se presentaba algo fresco, pero con un cielo totalmente despejado. La carrera por sus características suponíamos que iba a ser bastante cómoda y rápida, ya que el perfil era totalmente llano. A esta media solo asistimos del club Luis y yo (Ricardo), ya que nuestro querido coriano se ha lesionado inesperadamente. Esto le hace ser seria duda para el maratón, desde aquí te mandamos un fuerte abrazo y esperamos que te recuperes pronto.

La salida en el Parque del Alamillo fue masiva y hasta el km 2 aproximadamente, no pudimos ponernos a lo nuestro. En el km 3, comenzamos con nuestra velocidad de crucero, imponiendo un ritmo cómodo de 04:55 - 04:50. Entramos entonces en el barrio de San Jerónimo cual Rocky Balboa, merced a unos altavoces que alguien había puesto en medio de la calle con la banda sonora de la película. En el km 5, primer avituallamiento líquido, con sorpresa incluida. Mientras pasábamos, una charanga amenizaba la carrera, todo un espectáculo.

Los siguientes kms fueron cayendo casi sin darnos cuenta, ya que íbamos bastante cómodos a ritmos de entre 04:40 y 04:50.

Ya en el km 8, volvimos a entrar en el Parque del Alamillo. Aquí hay que resaltar el apoyo del hermano de Luis y de su colega el Enano, que nos hicieron la carrera mucho más amena.

En el km 10 abandonamos el parque y nos dirigimos hacia el Jardín Americano de La Cartuja. El primer diez mil había sido un minuto mas rápido de lo que nosotros habíamos pensado. Pero la carrera seguía su curso y lo más importante, nosotros seguíamos corriendo juntos y a un ritmo cómodo, 04:45 - 04:50. Atravesamos toda la zona del Jardín Americano, un sitio muy familiar y muy agradable porque solemos entrenar por aquí.

En el km 12 enfilamos la avenida de Américo Vespucio y ahí fue donde cambio la carrera. Luis había dicho desde el principio que no iba a apretar, que se lo iba a tomar como un rodaje largo preparativo para el maratón. Pero yo quería probarme e intentar hacer algo de marca. En el km 13 nos separamosm y a partir de ahí fue otra carrera.

Arranqué con fuerza y marqué en el km 14 y 15 un ritmo de 04:20 y 04:30 el km. Intentaba coger las estelas de algunos corredores y mantenerme en sus ritmos, así que en el km 16 baje el ritmo hasta 04:15, manteniéndolo todo el km. El km 17 fue un poco mareante, ya que estuvimos dando vueltas por La Cartuja y resultó muy pesado. Y en el km 18 vino el pequeño bajón, la carrera giró hacia la calle Torneo y se me hizo larguísima, además daba un poco el viento de costado, casi nada, una brisita, pero con tantos kms a tus espaldas se te hacia un poco duro. Por fin en el km 19 desembocamos en el puente de la Barqueta, y ahí recibí la agradable visita en bici del Enano, que me animó mucho. De nuevo os damos las gracias por estar ahí.

En el km 20, la carrera estaba echa. Solo quedaban unos 1200 metros de carrera y mi cabeza, inconscientemente, empezaba a sentir la alegría de haber terminado otra media maratón. Con las pocas fuerzas que me quedaban apreté y entre en el estadio casi sin darme cuenta. Iba tan metido en carrera que no me fijé ni en la bajada del túnel sur que da acceso al estadio. Finalicé en alto y con muy buenas sensaciones, con una marca de 01:39:59. Mi mejor marca en media maratón.

Unos minutos después llegó Luis. Había hecho una carrera muy cómoda y cuando no separamos, encontró la compañía de Tomás, un colega del instituto que corre en los Lentos de Torreblanca. El ritmo fácil y la conversación amena todavía le endulzó más su carrera. Y aún así hizo la misma marca que en Los Palacios, por lo que a poco que apriete en la próxima media, baja su marca sin problemas.

Entró en meta contento y al igual que yo, con ganas de que llegue ya el maratón. Aunque ahora me pregunto como será entrar en el estadio después de correr 42 km. Probablemente el 13 de febrero de 2011, será una fecha difícil de olvidar.

Pero eso es harina de otro costal.

Clasificación XVI Media Maratón Isla de la Cartuja

lunes, 20 de diciembre de 2010

XXXII Media Maratón Sevilla - Los Palacios

Como no podía ser de otra manera, una media maratón para terminar el año. Teniendo en cuenta que desde septiembre hemos corrido más veces los 21km que cualquier otro tipo de carrera, parece lógico que hayamos escogido Los Palacios para cerrar este año inaugural del club que, por lo menos a mí, me parece que ha sido redondo.

Al final ha salido bien y los tres mosqueteros del Aljarafe (Jose volvió a descolgarse por falta de entrenamiento) estábamos en la línea de salida de Bellavista a las 11 en punto. Pero solo unas horas antes el que escribe, (Luis) pensaba que iba a correr solo, hubiera sido la primera vez que nos ocurre. Problemas familiares del Richar y problemas de ¿..? Fran el Coria, hacía presagiar que los Últimos solo iban a llevar un corredor a la mejor carrera de la provincia de Sevilla. Pero no, al final las ganas de correr y el veneno de este deporte pudo con las demás cosas y allí que estuvimos los tres para desafiar al atleta de bronce que nos esperaba en territorio palaciego.

Después de una caótica llegada a la línea de salida en Bellavista a eso de las 10:40 (tiempo de sobra, teniendo en cuenta nuestro calentamiento...) por fin nos reunimos los tres con tiempo apenas de desvetirnos, ponernos los dorsales, vaselina, entregar mochilas y poco más... No quiero olvidarme de la llamada del speaker desde la megafonía "Útimos del Aljarafe, diríjanse a megafonía". El Richar y yo lo flipamos, porque faltaban diez minutos para empezar y allí había 3000 personas, ¿quién nos estaba llamando? Pues el coriano, que acababa de llegar, claro.

Con la compañía de Mariló hasta el mismo barullo de la salida, (gracias guapísima) apenas tuvimos tiempo de enfriarnos porque cinco minutos después de situarnos sonó el disparo y allí que nos pusimos a la tarea a la que veníamos. El KM1 fue el normal de una carrera masificada como ésta. Gracias a que no había curvas cerca de la salida y a que la calzada era muy ancha pudimos poner cierta velocidad desde el primer momento. Y fuimos los tres juntos, por supuesto. Lo hicimos en 05:03. No es mal ritmo para un primer 1000.
En el KM2 enfilamos ya el polígono La Isla. Hace sol y no tanto frío como creíamos. Van volando los primeros guantes, camisetas y sudaderas viejas que se ha puesto la gente para no enfriarse en la salida y hay miles de comentarios y risas entre los corredores. Parece un momento relajado pero a mí siempre me ponen nervioso estos primeros kms. Los tres vamos bien, un poco silenciosos. Subimos un poco a 05:00.
KM3 desde hace unos minutos empieza a vislumbrase el SORPRESÓN del día: el Richar se va quedado poco a poco. Primero son unos metros de nada. Miro hacia atrás y lo veo ahí, es normal, pienso, "es su extraña forma de correr". Pero poco a poco la distancia se agranda. Le digo una vez a Fran que aminore un minuto para que se enganche, pero Ricardo parece que no tiene planes ni ganas de enganchar. Vamos cogiendo nuestra velocidad media y el ritmo marca ya 04:57.
En el KM4 seguimos Fran y yo delante y Ricardo unos metros por detrás, pero como hay tantos corredores, porque vamos en la parte gorda del pelotón, cada vez es más difícil verlo. Cerca del avituallamiento del 5 Fran y yo decidimos dejarlo estar, al mákina le gusta ir por sensaciones y luego, si puede, nos pasará sin pararse a mirar. Pues vale. Aumentamos a 04:53.
KM5 y primer avituallamiento. Los avituallamientos, por su gran número, han sido una realidad muy presente en esta carrera. Bien organizados por lo general, con mesas a ambos lados, pero como hay tanto corredor junto, hay que estar muy pendiente para que nadie te empuje, ni empujar a nadie, ni resbalarse con tanta botella, esponja o cáscara de naranja. Por cierto, qué ricas las naranjas... Aunque no tenía planes de beber tan pronto, cojo una botella y me despego un poco de Fran. El ritmo en este km es de 04:57.
KM6 acabamos de entrar en la carretera de la Corchuela, donde se desarrollan dos tercios de la carrera y de fondo ya se ve la famosa cuesta del km7. Voy siempre rodeado de corredores pero, otra sorpresa, Fran se me ha escapado por delante. Él dice que no aumentó el ritmo en ningún momento, pero los tiempos que estoy escribiendo aquí son los que me marca el garmin, y ése no miente. De hecho en este km incluso aumento el rimo hasta 04:54.

Aquí tengo que hacer un inciso para putear al Fran, porque se lo merece. Por si alguien no lo sabe: estuvo toda la semana previa a la Media diciendo que igual se descolgaba por falta de entreno, que luego en las carreras lo pasa muy mal si se queda solo y que sufre lo más grande y no se cuántas mamonadas más... y mirad por donde el coriano éste se nos escapa por delante en el km5 y ya no le volvemos a ver hasta la entrega de los regalos en meta. ¡¿Se puede ser más perro?! Desde aquí Fran, te repito lo que te dije el domingo 200 veces: guárdate para siempre todo tu catálogo de excusas previas porque no te va a creer nadie más en la vida. (Te lo digo de buen rollo... ok?)

Ya llevo un km rodando solo. Los últimos 400m del 6 y el arranque del KM7 se desarrollan en la famosa cuesta. Oigo la estrategia de los corredores que hablan a mi alrededor y decido seguirla: voy a conservar subiendo y luego aprieto arriba, que el km7 es demasiado pronto para ir desfondándose. Tiene huevos la cuesta, pero tampoco es ningún infierno y la subo bien. Tras la bajadita viene otro falso llano que pica hacia arriba. Continuas subidas y bajadas en la carrera, nada de "carrera casi llana" con la que la publicitan. El tema de las cuestas me hace bajar hasta un 05:07.
En el KM8 marco 04:59 y no sé por qué, el terreno es casi todo descendente. Sin embargo en el KM9 meto ya una velocidad más y marco un ritmo de 04:42.
En el KM10 llevo ya un rato corriendo sin mis compis, pero siempre rodeado de otros corredores. En esta carrera que me he encontrado tan bien y no he sufrido mucho, he estado estudiando bastante el terreno y sobre todo los corredores que tenían mi ritmo. He retenido visualmente a un grupo de 5-10 y siempre he ido buscándolos, hasta la meta. A veces me adelantaban pero poco después llegaba de nuevo a su altura y viceversa. No he mantenido mucho contacto verbal con ellos, pero me ha gustado esta experiencia. Apoya y te motiva para apretar en ciertos momentos. Pienso repetirla. Vuelvo al ritmo medio de 04:55.
KM11 me voy comiendo la naraja que cogí en el avituallamiento anterior. Pasamos por una zona donde el viento molesta mucho más. Voy estudiando cómo resguardarme tras otros corredores. Ritmo de 04:58.
En el KM12 ocurre lo que estaba esperando de un momento a otro. El Richar llega hasta mi altura y me dice "vamos Luis". Eso es señal de que quiere que tiremos más fuerte los dos juntos un rato, pienso yo. Ok, pero no quiero comprometer mi ritmo medio bastante alegre con el que me estoy sintiendo muy cómodo desde el principio. Me apetece tirar los dos juntos unos kms, pero de pronto, 500m después de llegar a mi altura, veo que el Richar se va quedado otra vez. Lo miro y le digo que enganche, pero me dice que vaya a mi ritmo y que adiós muy buenas. Pues nada, otra vez solo.
El KM13 es casi todo de suave bajada, ya digo que la carretera está llena de repechos. Vienen muy bien a estas alturas. Aún así no me cebo y sigo en mi 04:58.
En el KM14 la carretera vira hacia el suroeste metiéndose el viento de cara. Me pongo a hacer un eslalon la mar de entrenido, adelantando corredores y recuperándome medio metro detrás de ellos para resguardarme del viento. Seguro que alguno se da cuenta, pero me da igual, tácticas de carrera, jeje. Por todas estas pequeñas cosas me ha gustado estar tan despierto y tan fresco en esta media. Si vas reventado no te enteras de nada, te confortmas con seguir corriendo. Con tanta carrrerita he subido un poco el ritmo a 04:50.
KM15 y 16 ya se ve el pueblo de fondo, las piernas están cansadas pero el alma se empieza a poner contenta. Aún así no hay que cebarse, medias de 04:54 y 04:51.
KM17 aquí anunciaban "la otra cuesta" de la carrera... No es más que la subida y bajada del puente que sobrepasa la N-IV. Detrás de la carretera, el fantástico ambiente en las calles de Los Palacios y Villafranca nos espera. La subidita no me hace mella ninguna, pero me aumenta el ritmo medio hasta 05:01.
KM18 ¡subidón! vaya ambiente en las calles. La gente de Los Palacios se merece una carrera cómo ésta solo por la entrega con la que te reciben. La gente se agolpa en las puertas de las casas, fuera de los bares, en las esquinas... algunos hasta han sacado sillas a la calle... En medio de este ambientazo me llega por detrás Ricardo. Llega y se va, sin decir nada. Iba lanzado ya en sus últimos tres kms y su único plan era exprimir lo que le quedara en las piernas. Lo hace muchas veces. Me anima tenerlo delante durante un rato y bajo la media en este km hasta 04:49. Pienso "venga, vamos a darlo todo, como si fuera un entrenamiento de ritmos de 3000m". Pero cuando llego al cartel del km19 decido conservar un poco de lo que me queda para llegar a meta esprintando fuerte, como se merece esta carrera.
KM19 conservo más de la cuenta, no pensaba volver al 5, pero hago 05:03 en este penúltimo 1000. No es que me arrepienta, pero sí que peco de demasiado conservador, (05:03 a estas alturas???? que rácano!) Las calles siguen llenas y la mitad del esfuerzo lo hacen los vecinos de Los Palacios, no me canso de comentarlo.
KM20 ya está todo hecho, ahora sí que hay que meter caña. En este momento ya no veo manos de los niños para chocar, ni bordillos de acera, ni corredores que han hecho conmigo toda la carrera. Ahora solo hay que sufrir y meterle velocidad. Dos paréntesis en los que me fijo: adelanto en recta de meta a un corredor que ha hecho conmigo toda la carrera y le hago un gesto. Y mi compi de trabajo, Celia, me saluda desde las vallas con todo el arte que ella tiene. El resto de las imágenes de ese km las veo como en un túnel acelerado... Aún así tampoco es para tirar cohetes, he subido solo a 04:55

RECTA DE META: 150 m con gradas a cada lado (que yo no veo) y que hago a 03:15. Bonito sprint para terminar.

Seguramente me habrá quedado larguísima la crónica, como siempre, pero esta vez con más razón porque estuve muy despierto y muy atento a todos los detalles en esta carrera tan bonita. Eso y mi recuperación perfecta, es señal de que cumplo con el plan de entrenamiento y de que sigo sin cebarme en la competición. Quizás sigo pecando de conservador en muchos momentos. Tengo que mirarme eso.
Fran llegó un minuto antes que Ricardo, que también me sacó un minuto a mí. Así que seguimos los tres en esos dos minutos de horquilla.

Con esta carrera cerramos este año glorioso donde empezó todo. Ojalá dentro de mucho tiempo hablemos del 2010 como el año en el que comenzamos a correr a carreras y en el que nuestro C.D. Últimos del Aljarafe, empezaba a dar los primeros pasos. Y que para entonces, el club tenga un montón de corredores en sus filas y trofeos (por qué no?) en sus vitrinas. Y también que nosotros vayamos mejorando año a año nuestros tiempos, aunque seamos más viejos y más gordos... porque en este fascinante deporte no importa tanto la talla de pantalones, ni la edad, para ser cada vez mejor. Lo que importa es la constancia, el trabajo diario, la dedicación y las ganas.

Eso siempre, muchas ganas. Ojalá no se nos acaben nunca.

lunes, 29 de noviembre de 2010

XXVI Media Maratón de Córdoba

La distancia de la media maratón es preciosa. Es suficientemente larga como para exprimirte y necesitar un esfuerzo que no está al alcance de todo el mundo, pero tampoco te exige demasiado entrenamiento para poder terminarla ni terminas hecho un guiñapo cuando la corres. Es muy bonita, yo creo que a todos en el club nos gusta correr esos 21.097 metros.

Pero en esta ocasión no se trataba solo de una hora y cuarenta y pico minutos corriendo. Esta vez había por delante un fin de semana estupendo con nuestras parejas, la ciudad de Córdoba que no es poco y una organización exquisita que nos hizo sentir corredores de una buena maratón. La pena es que solo hemos corrido la media Fran y yo (Luis) porque Jose sigue pensando que no está preparado para la distancia y Ricardo se descolgó de esta aventura por una amigdalitis muy gorda que lo tenía fastidiado desde el miércoles. En todo caso nos acordamos de él 200 veces al día y cada vez que hacíamos algo pensábamos cómo reaccionaría el Mákina del Cerro. Y te llamamos un montón, eh tio?, y te mandamos mogollón de fotos por el móvil, no te podrás quejar...

Para empezar a hablar de la media de Córdoba hay que hacerlo desde el sábado. A las 14:00 estábamos Fran y yo en la feria del corredor, recogiendo nuestros dorsales, chips y regalos y recorriéndonos todos los stands. No sé si será normal en las medias maratones, pero la verdad es que la feria mola, estás un buen rato hablando con gente y conociendo, escuchando y viendo cosas relacionadas con este deporte. Nos hicimos fotos en el podio, con los trofeos en la mano y no compramos nada pero pedimos cita en un stand y nos hicimos un pedazo de estudio biomecánico de nuestra pisada a cero euritos. Después de andar por toda Córdoba durante un día de perros, donde no dejó de llover ni dos minutos, nos fuimos a la cena de la pasta, que también había. Creo que solo yo me comí mi plato y más por vocación que por gusto. Las niñas lo miraban con bastante cara de asco y sin hambre (eran las 21h) y Fran también pasó un poco de los carbohidratos.

Por fin llegó el domingo con un día radiante y un frío que pelaba. En la línea de salida apenas se alcanzaban los 5 graditos y eso, unido a que era el primer día de verdadero frío de la temporada (al contrario que la carrera de Coria, que fue el primer día de calor del año) nos afectó mucho más de lo que pensábamos, al menos en el previo a la carrera. Calentamos poco, como siempre, pero esta vez nos daba igual poner a tono las piernas, lo que queríamos era entrar en calor de grados centígrados. Al coria se le ocurrió la buena idea (sin que sirva de precendente) de que si nos metíamos entre el pelotón de corredores que ya esperaban en la salida, esquivaríamos el viento frío. Y tuvo razón, allí metidos notabas por lo menos 5 grados más. Qué alivio.

En esas estábamos cuando sonó el disparo. Salida aglomerada, mucho más de lo que parecía. Los élite se fueron pitando y allí nos quedamos los otros 3000, empujándonos y casi todos riéndonos con la bulla. Las curvas, demasiadas, del primer km hicieron que la carrera tardara un rato en descongestionarse. De hecho los primeros 300m los hicimos a 06:30! y no llegamos a los 05:00 de ritmo hasta bien pasado el primer km. Total que para nosotros la carrera empezó aproximadamente en el 1500, donde ya pudimos poner nuestra marchita a 04:45 más o menos.

Del km 2 al 5 corrimos por la parte más bonita del recorrido, al menos para mi gusto. Lógicamente íbamos muy cómodos, hablando entre nosotros y con algunos otros corredores y manteniendo nuestro ritmo todo el rato. El km5 estaba a la altura de la torre de la Calahorra y después venía el primer avituallamiento. Como últimamente le hemos cogido manía a eso de beber (que listos somos nosotros, hacemos lo contrario de lo que todos recomiendan) pues apenas bebimos un sorbo y venga, a tirar.

Km6, hemos vuelto a cruzar el río. En la Ronda de los Mártires seguíamos fieles a nuestro ritmo y pactamos mantenerlo hasta el final, hasta el km 20. Luego el que estuviera fuerte que corriera más en el último 1000. Si conseguíamos hacer esto, mantener el ritmo de 04:40 - 04:50 hasta el 20, íbamos a hacer un tiempito curioso. (Qué iluso se puede ser en el km5, cuando uno está fuerte).

Km7 a la altura del Estadio Nuevo Arcángel y seguimos a 04:41, finos. Sin problemas. En el km8 hemos enfilado una recta muy larga y muy pesada. Ya vamos muy calladitos, concentrados, notando los metros en las piernas, pero bien. En estos momentos de la media es cuanto empiezas a pensar que queda todavía un mundo y tú ya llevas un buen rato corriendo. Ay, esa cabeza...

Km9 sigue la recta eterna. Sin darnos cuenta ahora tocamos mucho más el 04:50 que el 04:40. Las piernas van bien, pero yo empiezo a notar un dolor en el lado que no es flato por el esfuerzo, sino una cosa que va a cambiar mi carrera hasta el final: CANSANCIO.

Justo en el cartel del km10 hay que bajar a un túnel. Ahí está el control intermedio y justo después el primer repecho de la carrera. Nada, parece solo el desnivel de salir del túnel, pero no, tras el túnel está la larga avenida Carlos III que pica hacia arriba y donde se encuentra el segundo avituallamiento. Fran no bebe, yo sí y cuando salgo de la trampa de los tapones y las botellas-proyectiles, el coriano se ha separado de mí al menos 100m. Será sobre el km11 cuando me doy cuenta que estoy cansadísimo, pero no por los metros que llevo recorridos hoy, sino por la genial idea de correr dos medias en 7 días, hacer turismo el día anterior y darme una paliza de entrenamientos durante esta semana. Pero ¿quién es nuestro entrenador que nos aconseja esa planificación? Ah, que no tenemos!!! Se me olvidaba... (fin de la ironía). Nada, sin excusas y sin rollos, estaba cansado y tuve que bajar el ritmo. No hay más. Fran hizo bien y se fue, no apretó nada, simplemente mantuvo el mismo ritmo y yo lo bajé.

Km12 entramos en la Avenida de las Ollerías una calle larga que va a picar hacia arriba durante más de 1,5km. Tengo a Fran muy cerca, lo veo siempre a 200m máximo, pero yo decido seguir bajando el ritmo, para descansar un poco. Aún hago adelantamientos a 04:20 pero por lo general comienzo a correr por encima de 5 minutos el km.

Km13 cruzamos la avenida de América para enfilar la del Brillante, que también pica en subida, de hecho vas viendo la sierra al fondo todo el tiempo. Pasamos por un sito muy agradable, uno de los barrios pijos de Córdoba y ya no veo al Fran. Noto que me adelantan bastantes corredores y me doy cuenta que mi descanso quizás dure ya hasta la meta. Ojalá tenga fuerzas para meter otra marcha, pero creo que va a ser que no. Ritmos de entre 05:15 y 05:45.

Km15 se termina la subida de la av del Brillante y se vuelve en dirección al centro. Otro avituallamiento. Saco una gominola y cojo agua para que baje… pero entonces me doy cuenta que también hay naranjas de zumo, por lo que cojo un cuarto de naranja y me la voy comiendo. ¡Qué rica está! Luego me como la gominola también… Y en ese momento me llega una ayuda en forma de espectadores. Un tipo nos dice que ya todo lo que queda es de bajada o recto hasta meta… ojalá. Y una cuarentona pija con perrito, a la que se le ha debido de subir el café, me grita algo con mucho arte. Entonces llega otra ayuda en forma de glucosa, esta vez. Y me voy sintiendo mejor. Y sonrío… y con la tontería he pasado el km16 sin enterarme… ¡Resurreción! Hay que apretar.

Km17 llevo unos minutos apretando y la media del Garmin también va bajando. Se había puesto por encima de 5, pero ahora va bajando segundito a segundito. Noto que puedo mantener el 04:45 sin mucho problema y me digo a mí mismo “así hasta el final”.

Km18 hago algún 05:10 y 05:15, pero por lo general sigo por debajo de 5. Voy bien y tengo ganas. Ahora soy yo el que adelanta, otra vez.

Km19 veo el estadio. Mi ritmo sigue contento pero decido que quiero terminar en alto así que me voy a tomar 500m sin bajar de 04:55. Mejor.

Km20 una recta en dirección al estadio, ya con mucha gente, el sol te da de cara. Siento que todo se acaba, lo malo y lo bueno también, así que decido disfrutar del momento. Hay un último avituallamiento ¿ahora para qué? No bebo. Pero me da la impresión de que podría comerme el mundo... por lo menos me comería Córdoba entera... Qué divertido es terminar así.

Paro mi relato ahora para referirme a Fran. Él ha hecho su carrera viento en popa a toda vela hasta este momento, cuando le ha dado un pinchazo en el gemelo. Tiene que caminar unos metros y llega hasta la fachada posterior del estadio a duras penas, donde se pone a correr otra vez para entrar en las pistas como se debe. Luego le duró el pinchazo varias horas, por no ir al fisio de carrera, que había un montón...

Km21 en la entrada de las pistas. Solo hay una recta sobre el tartán. Vane y Mariló, unas gradas llenas y una charanga de música en directo te llevan en volandas en esos bonitos últimos 97 metros. El que esté leyendo esto y no corra quizás no lo entienda, pero vosotros, Últimos del Aljarafe, os podéis imaginar la gozada de este momento: se acaba la batalla de más de 1 hora y cuarenta minutos donde has luchado contra el frío, el cansancio y sobretodo, contra tí mismo. Y has ganado. Da igual el tiempo, compañero, estás aquí y has ganado.

Ricardo tenía “entre ceja y ceja” como dice él, esta carrera. Estaba deseando correrla y disfrutar también del ambiente y los extras de este desplazamiento a Córdoba. Su máquina se plantó y no pudo venir físicamente. Pero como él mismo nos dijo en un mensaje, su cabeza y sus piernas sí que estuvieron con nosotros ese domingo. Y a nosotros así nos lo pareció, sentíamos que casi podíamos verlo alejarse, en una arrancada de las suyas… Además, para hacerlo más palpable, por la mañana decidí llevarme su chip y correr con él. Imagino que así intentamos sentirnos un poco más cerca, los tres mosqueteros del Aljarafe. Imagino que, simplemente, echábamos de menos a nuestro amigo.
Lo que es seguro es que así, los tres juntos, sacaríamos mejores resultados de esta batalla. Una más. Y no será la última.

Clasificación Media Maratón Córdoba 2010


lunes, 22 de noviembre de 2010

IV Media Maratón de Camas

Pues sí, una media en el pueblo... Habíamos leído algo, pero no tuvimos noticia de la Media Maratón Villarrana-Camas (que así se llama, como si Villarrana estuviera fuera de Camas...) hasta un par de semanas antes de disputarse. Y como los 3 mosqueteros del Aljarafe no le tenemos miedo a nada, no tenemos ninguna media maratón cercana (vaya, el domingo que viene corremos la de Córdoba) y nos gusta más un dorsal que un cubo lleno botellines, o casi, pues allí que nos plantamos a las 9h en la puerta del Pabellón Pepe Flores.
Como uno es del pueblo y ha visto ya muchas cosas, pues yo no me esperaba grandes alardes en la organización de la carrera. Pero me sorprendí, la verdad. Para empezar sistema de cronometraje con doble microchip en zapatilla y dorsal. Guapo... Y como contrapunto, no hay speaker y el cutrísimo disparo de salida: el poli con mejores pulmones dió un silbatazo y ea... todos a correr.
Nosotros teníamos una estrategia de carrera muy entretenida: los primeros 5000 trotaríamos los tres juntos a unos 5 min/km. Del 5 al 10000 tiraría Fran, imponiendo un ritmo más fuerte. Del 10 al 15000 tiraría yo, que es la distancia en que obtengo mis mejores rendimientos y del 15 al 20000 el Richar, que termina mejor. Luego el último km ya cada uno que hiciera lo que pudiera.
Aunque Fran pensara que salimos muy rápidos, los primeros 5000 los hicimos entre 04:20 y 05:50... con algún pico de 04:12 y una media de 04:55 bastante cómoda. Yo pensaba que los tres íbamos bien y eso que, como siempre, apenas calentamos. Pero por lo visto el coriano no iba tan fino y cuando llegó el momento en que él cogía el mando del grupo nos dijo que nones, que tiráramos nosotros. Entonces nuestra táctica se deshizo a las primeras de cambio (para la próxima estrategia de equipo, que Fran coja el mando más tarde, que él va entrando en calor poco a poco, pero acaba bien). Entonces Ricardo y yo nos fuimos turnando en cabeza, intentando meter alegría al trío con ritmos de entre 04:50 y 04:20 min/km. Logramos bajar la media a unos 04:40 muy ricos y muy sostenidos, aunque todo eso se acabó sobre el km 9,5.
Unos segundos antes me encontré a mi padre en el recorrido, con lo que nos entretuvimos un poco y justo ahí llegó la primera cuestecita que nos tenía reservada el recorrido. Además era el km de tierra que nos prometían y para más inri a Fran se le desabrocha una zapatilla y casi se queda descalzo en el fango. Total, que bajamos bastante el ritmo, esperé a Fran a que llegara de atarse los cordones y mientras, el Richar ya había encendido la mákina y se fue solo.
Ahí fuimos los tres por separado, Ricardo delante y Fran y yo bastante cerca por detrás. Entre estos kms 10 al 14 Fran y yo comenzamos a cambiarnos los papeles, él cada vez se iba metiendo más en carrera y yo iba bajando poco a poco. Aún así los dos íbamos bastante bien hasta que llegó la cuestecita de Balcón de Sevilla, km14 y sobretodo las del barrio de La Extremeña, km15. Sorpresa, sorpresa, por lo visto la organización no lo tenía previsto pero la Guardia Civil le impidió cortar una rotonda y tuvieron que meternos por ese barrio infernal. Tres calles de nada, pero con un desnivel de narices. Ahí yo terminé de dar lo que tenía. Y Fran también pasó de apretar. Tocaba sorevivir los 6 kms que nos quedaban. Por lo menos eran llanos...
Pasamos por el centro del pueblo y me volví a encontrar con mi familia al completo para luego, tras pasar por la esquina de casa, afrontar los 2000 últimos metros con mi hermano y el Enano en bici apoyándonos. La verdad es que sus ánimos nos sirvieron a Fran y a mí, sobretodo a él, que conforme acababa la carrera iba más fuerte (y eso que era su primera media). Estos 2 km a una media de 05:05 hicieron que el mákina se escapara definitivamente y nos metiera 2 minutos en meta. Fran se separó de mi en los últimos 800m pero, gracias a los ánimos de mi colega Enano y a un tipo que intentó adelantarme en los últimos 100m, terminé esprintando y cogí a Fran en la misma línea de meta.
Un buen día, divertido, rodeado de la familia que se volcó y la verdad, un gusto correr por las calles donde he crecido y más formando grupito entre los tres. Me quedo con la sensación agriduclce, una vez más, de que no sé reservar al principio y acabo peor que empiezo. Con la buena sensación del coriano que termina bastante bien (pero que ya podrías echar una mano antes, mamona). Y con la confirmación de que Ricardo tiene un plus en sus piernas, pequeño pero evidente, que nos puede venir bien para ir mejorando a los 3 (aunque hay que implicarse, eh makina, que siempre te piras a las primeras de cambio...). Nuestro cuarto miembro, Jose A, faltó a la cita oootra vez, pero estos días le he sacado la promesa de que viene a la Media de Los Palacios. Buena noticia.
Pasamos de la caldereta y nos fuimos a nuestra bola... todo el día ya en Camas, que era lo que tocaba. Aunque desde que cruzamos la meta ya sólo podíamos pensar en una cosa: CÓRDOBA.

Clasificación IV Media Maratón Camas

lunes, 27 de septiembre de 2010

XXV Media Maratón de Marbella. 26 de septiembre de 2010

Después de meses pensando en esta fecha, parece que nunca va a llegar el momento, pero como todo, termina llegando.
A las 10:07 sonó el disparo en la salida de la Av de España. Como siempre, nos cogió charlando, pero enseguida nos metimos en faena.
Ya desde el KM1, con todos los corredores todavía encajonados, nos dimos cuenta de la diferencia de ritmo respecto a los diezmiles y otras más cortas. Es más fácil meterse en carrera con un ritmo de medio minuto más lento. Salimos con Alfredo, el hermano de un colega del Richar al que le venía bien nuestro objetivo (1h 45') y ahí que anduvimos bastante cómodos los primeros tres kms por trazado urbano. El ritmito era de 05:15 el primer km, 05:10 el segundo y ya 05:04 el tercero y cuarto, el mismo que mantendríamos casi toda la carrera.
En el KM4, en la carretera de entrada a Marbella, nos cruzamos con la cabeza de carrera y ya observamos que en la segunda parte, si sabíamos guardar, íbamos a adelantar a muchos.
KM5 ya en el paseo marítimo. Volvemos a ver a las niñas, que nos hacen fotos (esta vez se han portado muy bien). Enfilamos ya la larga recta paralela a la playa en que se convierte desde este momento la carrera. Ritmito constante de 05:05.
En el KM7 se termina el pavimento y entramos en zona de albero compactado. Muy bueno así que nuestro ritmo no se afecta. Pero ahora sí que empiezan a caer corredores a los que pasamos fácilmente (y lo que es más importante, sin aumentar nuestra velocidad). Esos adelantamientos a ritmo nos dan moral y no nos producen ningún desgaste, así que bienvenidos sean. Seguimos a 05:05.
En el KM8 bajamos un pelín a 05:09, igual que en el KM9 a 05:10, sin embargo íbamos igual de cómodos que desde el inicio. Quizás nos despistamos un poco.
En el KM10 viene la primera trampa (trampita) de la carrera: una cuesta de algo más de 100m que continúa suavizándose otros 200m más hasta llegar a la autovía. En peores plazas hemos toreado, la verdad, pero significa un punto de inflexión en nuestro ritmito. Es la parte más fea del recorrido porque nos volvemos a cruzar con la cabeza de carrera, con los que tenemos que compartir ¡un solo carril! Varios desniveles suaves y también el segundo avituallamiento, por lo que entre una cosa y otra se nos va el ritmo hasta 05:27.
En el KM11 ya hemos hecho la mitad de carrera. Bajamos de la autovía y nos encontramos la segunda trampita: el puente sobre el Río Verde que nos mete ya en Puerto Banús. Subida y bajada que nos hará más pupa a la vuelta. De momento seguimos muy cómodos, aumentamos el ritmo pero no lo suficiente, 05:13.
A la altura del KM12 ya se ve Puerto Banús y Alfredo parece que se descuelga. Los dos Últimos del Aljarafe nos quedamos solos y enfilamos la marina a 05:03 (velocidad recuperada).
En el KM13 y 14 rodamos sobre el espigón de Puerto Banús. La ida se nos hace eterna, con viento de cara, mar a ambos lados de la estrecha calzada y caras-poema de corredores en sentido contrario. Muy bonito por las vistas y por la mística de la dureza del viento. Pero ya no estamos para disfrutes, la verdad. Aquí llegamos al punto más lejano del recorrido y damos la vuelta por nuestros mismos pasos. Seguimos en nuestra carrera con 05:03 y 05:09.
El KM15 nos regala la subida y bajada del puente y de nuevo la subida a la autovía. Las cuestas nos hacen menos daño del que pensábamos y seguimos adelantando corredores fácilmente. Richar da las primeras señales de sobrecarga, lo habitual en él, luego nunca le pasa factura así que no hay que preocuparse. Por los desniveles hemos bajado a 05:12
El KM16 transcurre por completo en la autovía, casi todo el rato picando hacia arriba. Último avituallamiento y como ya queda poco (y el Richar se queja por quejarse) apretamos a 05:06.
KM17 se acerca el final. Nuestro plan era apretar a partir del 15 pero la autovía y los desniveles nos hacen retrasar la táctica. Una vez que volvemos a bajar al paseo marítimo es ahora o nunca.
KM18 ahora. Los dos seguimos hablando, estamos bien y decidimos que ha llegado el momento. Eso sí, de forma paulatina, que llevamos unos cuantos miles de metros en las piernas. Así que bajamos sólo a 05:02.
KM19 esto ya va en serio. Hay que lograr mantener ese 04:40 de los entrenamientos. Lo hacemos durante 500m pero a mí el cambio me termina rompiendo. Veo que el Richar puede y tira. Él me grita que ahora no se queda nadie, pero yo decido que ese nadie no va por mí (lo siento máquina, pero volvió a poderme el conformismo). Yo hago este km en 04:58 pero él seguro que marca un 04:45 más o menos.
KM20 ahora vamos solos. Queda poca carrera, pero sin la protección moral de mi compañero me pasan cosas por la cabeza. Me despisto pensando más de la cuenta y bajo el ritmo. Entonces me como una gominola y me digo "a morir hasta la meta". Este dato me duele: ritmo de 05:06.
KM21 tengo demasiadas ganar de llegar... La gominola tarda años en bajar por la garganta, pero noto el efecto del azúcar. Aún adelanto a varios corredores que están al límite. De lejos se ve el puerto deportivo, el gentío y la gloria... Aún así no paso de un pobre 05:04.
La llegada a META es preciosa. Se estrecha en un pasillo de gente gritando que te deja sordo y te lleva en volandas. El suelo está enmoquetado. Entrando en las vallas oigo unos zapatazos y veo que dos veteranos me sobrepasan al sprint. Yo, que soy el último para los piques, pienso "eso no puede ser, ahora no" y le meto un sprintazo a mis piernas para dejar en un momento a esos dos oportunistas y entrar en meta con el último aliento que me queda.
Allí, en una valla, está recuperándose mi compi junto a su mujer y a la mía.
Él ha hecho 1h 46' 40". Yo 1h 48' 31". Algo más de lo que planeábamos. Pero para nosotros es un tiempazo, qué coño.
La carrera termina cuando Richar y yo nos abrazamos.
Aunque, realmente, esto no ha hecho más que empezar...

Clasificación General XXV Media Maratón Marbella