jueves, 22 de diciembre de 2011
Dos maratones y medio
jueves, 15 de diciembre de 2011
Media Maratón de Córdoba
Clasificación Media Maratón de Córdoba 2011
lunes, 17 de octubre de 2011
Estrenos y reencuentros
Por Juanma.
Pudimos calentar bien comparado con lo que hacemos de costumbre (en esto hay que seguir mejorando) y nos colocábamos en la salida donde todos llegaban con su estrategia clara, menos yo, que me toparía de lleno con un gran dilema ¿Cuál era mi propósito en la carrera? El día antes, hablando con Ricardo por teléfono me recomendaba que me la tomara con tranquilidad, que era mi primera media y que intentara disfrutar de la carrera. David en el coche comentaba que no quería perderle el respeto a la carrera, que incluso estaba nervioso por ser su primera media y que su idea era terminar sin pasar apuros. Arturo también debutaba e iba a correr junto a David. Mi cabeza y mi lado responsable me decía que ésa debería ser mi estrategia, pero mi corazón y mis piernas me pedían más guerra. Llevaba tres semanas entrenando bien, comiendo bien, tenía mucha ilusión por esta carrera e incluso la noche antes me había sacrificado para descansar al menos seis horitas, por lo que no quería que la carrera se me quedara en las piernas, todo lo que había preparado había que dejarlo en el asfalto, aunque reventara a la mitad estaba seguro que si no pasaba nada raro iba a terminar, por lo que merecía la pena arriesgar. Así que mientras escuchaba como Luis, Fran y Ricardo repasaban su estrategia concienzudamente me decidí definitivamente por salir con ellos y que la carrera me fuera poniendo en mi sitio.
martes, 1 de febrero de 2011
XVI Media Maratón Isla de la Cartuja
Por Ricardo.Una carrera más y un día menos para el gran día.
El pasado domingo 30 de enero se presentaba lo que podemos llamar la antesala del maratón. La Media Maratón Isla de la Cartuja. Es como si hubiéramos corrido en casa, porque es donde hemos basado la mayor parte de nuestros entrenamientos.
El día se presentaba algo fresco, pero con un cielo totalmente despejado. La carrera por sus características suponíamos que iba a ser bastante cómoda y rápida, ya que el perfil era totalmente llano. A esta media solo asistimos del club Luis y yo (Ricardo), ya que nuestro querido coriano se ha lesionado inesperadamente. Esto le hace ser seria duda para el maratón, desde aquí te mandamos un fuerte abrazo y esperamos que te recuperes pronto.
La salida en el Parque del Alamillo fue masiva y hasta el km 2 aproximadamente, no pudimos ponernos a lo nuestro. En el km 3, comenzamos con nuestra velocidad de crucero, imponiendo un ritmo cómodo de 04:55 - 04:50. Entramos entonces en el barrio de San Jerónimo cual Rocky Balboa, merced a unos altavoces que alguien había puesto en medio de la calle con la banda sonora de la película. En el km 5, primer avituallamiento líquido, con sorpresa incluida. Mientras pasábamos, una charanga amenizaba la carrera, todo un espectáculo.
Los siguientes kms fueron cayendo casi sin darnos cuenta, ya que íbamos bastante cómodos a ritmos de entre 04:40 y 04:50.
Ya en el km 8, volvimos a entrar en el Parque del Alamillo. Aquí hay que resaltar el apoyo del hermano de Luis y de su colega el Enano, que nos hicieron la carrera mucho más amena.
En el km 10 abandonamos el parque y nos dirigimos hacia el Jardín Americano de La Cartuja. El primer diez mil había sido un minuto mas rápido de lo que nosotros habíamos pensado. Pero la carrera seguía su curso y lo más importante, nosotros seguíamos corriendo juntos y a un ritmo cómodo, 04:45 - 04:50. Atravesamos toda la zona del Jardín Americano, un sitio muy familiar y muy agradable porque solemos entrenar por aquí.
En el km 12 enfilamos la avenida de Américo Vespucio y ahí fue donde cambio la carrera. Luis había dicho desde el principio que no iba a apretar, que se lo iba a tomar como un rodaje largo preparativo para el maratón. Pero yo quería probarme e intentar hacer algo de marca. En el km 13 nos separamosm y a partir de ahí fue otra carrera.
Arranqué con fuerza y marqué en el km 14 y 15 un ritmo de 04:20 y 04:30 el km. Intentaba coger las estelas de algunos corredores y mantenerme en sus ritmos, así que en el km 16 baje el ritmo hasta 04:15, manteniéndolo todo el km. El km 17 fue un poco mareante, ya que estuvimos dando vueltas por La Cartuja y resultó muy pesado. Y en el km 18 vino el pequeño bajón, la carrera giró hacia la calle Torneo y se me hizo larguísima, además daba un poco el viento de costado, casi nada, una brisita, pero con tantos kms a tus espaldas se te hacia un poco duro. Por fin en el km 19 desembocamos en el puente de la Barqueta, y ahí recibí la agradable visita en bici del Enano, que me animó mucho. De nuevo os damos las gracias por estar ahí.
En el km 20, la carrera estaba echa. Solo quedaban unos 1200 metros de carrera y mi cabeza, inconscientemente, empezaba a sentir la alegría de haber terminado otra media maratón. Con las pocas fuerzas que me quedaban apreté y entre en el estadio casi sin darme cuenta. Iba tan metido en carrera que no me fijé ni en la bajada del túnel sur que da acceso al estadio. Finalicé en alto y con muy buenas sensaciones, con una marca de 01:39:59. Mi mejor marca en media maratón.
Unos minutos después llegó Luis. Había hecho una carrera muy cómoda y cuando no separamos, encontró la compañía de Tomás, un colega del instituto que corre en los Lentos de Torreblanca. El ritmo fácil y la conversación amena todavía le endulzó más su carrera. Y aún así hizo la misma marca que en Los Palacios, por lo que a poco que apriete en la próxima media, baja su marca sin problemas.
Entró en meta contento y al igual que yo, con ganas de que llegue ya el maratón. Aunque ahora me pregunto como será entrar en el estadio después de correr 42 km. Probablemente el 13 de febrero de 2011, será una fecha difícil de olvidar.
Pero eso es harina de otro costal.
lunes, 20 de diciembre de 2010
XXXII Media Maratón Sevilla - Los Palacios
Como no podía ser de otra manera, una media maratón para terminar el año. Teniendo en cuenta que desde septiembre hemos corrido más veces los 21km que cualquier otro tipo de carrera, parece lógico que hayamos escogido Los Palacios para cerrar este año inaugural del club que, por lo menos a mí, me parece que ha sido redondo.Al final ha salido bien y los tres mosqueteros del Aljarafe (Jose volvió a descolgarse por falta de entrenamiento) estábamos en la línea de salida de Bellavista a las 11 en punto. Pero solo unas horas antes el que escribe, (Luis) pensaba que iba a correr solo, hubiera sido la primera vez que nos ocurre. Problemas familiares del Richar y problemas de ¿..? Fran el Coria, hacía presagiar que los Últimos solo iban a llevar un corredor a la mejor carrera de la provincia de Sevilla. Pero no, al final las ganas de correr y el veneno de este deporte pudo con las demás cosas y allí que estuvimos los tres para desafiar al atleta de bronce que nos esperaba en territorio palaciego.
Después de una caótica llegada a la línea de salida en Bellavista a eso de las 10:40 (tiempo de sobra, teniendo en cuenta nuestro calentamiento...) por fin nos reunimos los tres con tiempo apenas de desvetirnos, ponernos los dorsales, vaselina, entregar mochilas y poco más... No quiero olvidarme de la llamada del speaker desde la megafonía "Útimos del Aljarafe, diríjanse a megafonía". El Richar y yo lo flipamos, porque faltaban diez minutos para empezar y allí había 3000 personas, ¿quién nos estaba llamando? Pues el coriano, que acababa de llegar, claro.
En el KM2 enfilamos ya el polígono La Isla. Hace sol y no tanto frío como creíamos. Van volando los primeros guantes, camisetas y sudaderas viejas que se ha puesto la gente para no enfriarse en la salida y hay miles de comentarios y risas entre los corredores. Parece un momento relajado pero a mí siempre me ponen nervioso estos primeros kms. Los tres vamos bien, un poco silenciosos. Subimos un poco a 05:00.
KM3 desde hace unos minutos empieza a vislumbrase el SORPRESÓN del día: el Richar se va quedado poco a poco. Primero son unos metros de nada. Miro hacia atrás y lo veo ahí, es normal, pienso, "es su extraña forma de correr". Pero poco a poco la distancia se agranda. Le digo una vez a Fran que aminore un minuto para que se enganche, pero Ricardo parece que no tiene planes ni ganas de enganchar. Vamos cogiendo nuestra velocidad media y el ritmo marca ya 04:57.
En el KM4 seguimos Fran y yo delante y Ricardo unos metros por detrás, pero como hay tantos corredores, porque vamos en la parte gorda del pelotón, cada vez es más difícil verlo. Cerca del avituallamiento del 5 Fran y yo decidimos dejarlo estar, al mákina le gusta ir por sensaciones y luego, si puede, nos pasará sin pararse a mirar. Pues vale. Aumentamos a 04:53.
KM5 y primer avituallamiento. Los avituallamientos, por su gran número, han sido una realidad muy presente en esta carrera. Bien organizados por lo general, con mesas a ambos lados, pero como hay tanto corredor junto, hay que estar muy pendiente para que nadie te empuje, ni empujar a nadie, ni resbalarse con tanta botella, esponja o cáscara de naranja. Por cierto, qué ricas las naranjas... Aunque no tenía planes de beber tan pronto, cojo una botella y me despego un poco de Fran. El ritmo en este km es de 04:57.
KM6 acabamos de entrar en la carretera de la Corchuela, donde se desarrollan dos tercios de la carrera y de fondo ya se ve la famosa cuesta del km7. Voy siempre rodeado de corredores pero, otra sorpresa, Fran se me ha escapado por delante. Él dice que no aumentó el ritmo en ningún momento, pero los tiempos que estoy escribiendo aquí son los que me marca el garmin, y ése no miente. De hecho en este km incluso aumento el rimo hasta 04:54.
Aquí tengo que hacer un inciso para putear al Fran, porque se lo merece. Por si alguien no lo sabe: estuvo toda la semana previa a la Media diciendo que igual se descolgaba por falta de entreno, que luego en las carreras lo pasa muy mal si se queda solo y que sufre lo más grande y no se cuántas mamonadas más... y mirad por donde el coriano éste se nos escapa por delante en el km5 y ya no le volvemos a ver hasta la entrega de los regalos en meta. ¡¿Se puede ser más perro?! Desde aquí Fran, te repito lo que te dije el domingo 200 veces: guárdate para siempre todo tu catálogo de excusas previas porque no te va a creer nadie más en la vida. (Te lo digo de buen rollo... ok?)
Ya llevo un km rodando solo. Los últimos 400m del 6 y el arranque del KM7 se desarrollan en la famosa cuesta. Oigo la estrategia de los corredores que hablan a mi alrededor y decido seguirla: voy a conservar subiendo y luego aprieto arriba, que el km7 es demasiado pronto para ir desfondándose. Tiene huevos la cuesta, pero tampoco es ningún infierno y la subo bien. Tras la bajadita viene otro falso llano que pica hacia arriba. Continuas subidas y bajadas en la carrera, nada de "carrera casi llana" con la que la publicitan. El tema de las cuestas me hace bajar hasta un 05:07.
En el KM8 marco 04:59 y no sé por qué, el terreno es casi todo descendente. Sin embargo en el KM9 meto ya una velocidad más y marco un ritmo de 04:42.
En el KM10 llevo ya un rato corriendo sin mis compis, pero siempre rodeado de otros corredores. En esta carrera que me he encontrado tan bien y no he sufrido mucho, he estado estudiando bastante el terreno y sobre todo los corredores que tenían mi ritmo. He retenido visualmente a un grupo de 5-10 y siempre he ido buscándolos, hasta la meta. A veces me adelantaban pero poco después llegaba de nuevo a su altura y viceversa. No he mantenido mucho contacto verbal con ellos, pero me ha gustado esta experiencia. Apoya y te motiva para apretar en ciertos momentos. Pienso repetirla. Vuelvo al ritmo medio de 04:55.
KM11 me voy comiendo la naraja que cogí en el avituallamiento anterior. Pasamos por una zona donde el viento molesta mucho más. Voy estudiando cómo resguardarme tras otros corredores. Ritmo de 04:58.
En el KM12 ocurre lo que estaba esperando de un momento a otro. El Richar llega hasta mi altura y me dice "vamos Luis". Eso es señal de que quiere que tiremos más fuerte los dos juntos un rato, pienso yo. Ok, pero no quiero comprometer mi ritmo medio bastante alegre con el que me estoy sintiendo muy cómodo desde el principio. Me apetece tirar los dos juntos unos kms, pero de pronto, 500m después de llegar a mi altura, veo que el Richar se va quedado otra vez. Lo miro y le digo que enganche, pero me dice que vaya a mi ritmo y que adiós muy buenas. Pues nada, otra vez solo.
El KM13 es casi todo de suave bajada, ya digo que la carretera está llena de repechos. Vienen muy bien a estas alturas. Aún así no me cebo y sigo en mi 04:58.
En el KM14 la carretera vira hacia el suroeste metiéndose el viento de cara. Me pongo a hacer un eslalon la mar de entrenido, adelantando corredores y recuperándome medio metro detrás de ellos para resguardarme del viento. Seguro que alguno se da cuenta, pero me da igual, tácticas de carrera, jeje. Por todas estas pequeñas cosas me ha gustado estar tan despierto y tan fresco en esta media. Si vas reventado no te enteras de nada, te confortmas con seguir corriendo. Con tanta carrrerita he subido un poco el ritmo a 04:50.
KM15 y 16 ya se ve el pueblo de fondo, las piernas están cansadas pero el alma se empieza a poner contenta. Aún así no hay que cebarse, medias de 04:54 y 04:51.
KM17 aquí anunciaban "la otra cuesta" de la carrera... No es más que la subida y bajada del puente que sobrepasa la N-IV. Detrás de la carretera, el fantástico ambiente en las calles de Los Palacios y Villafranca nos espera. La subidita no me hace mella ninguna, pero me aumenta el ritmo medio hasta 05:01.
KM18 ¡subidón! vaya ambiente en las calles. La gente de Los Palacios se merece una carrera cómo ésta solo por la entrega con la que te reciben. La gente se agolpa en las puertas de las casas, fuera de los bares, en las esquinas... algunos hasta han sacado sillas a la calle... En medio de este ambientazo me llega por detrás Ricardo. Llega y se va, sin decir nada. Iba lanzado ya en sus últimos tres kms y su único plan era exprimir lo que le quedara en las piernas. Lo hace muchas veces. Me anima tenerlo delante durante un rato y bajo la media en este km hasta 04:49. Pienso "venga, vamos a darlo todo, como si fuera un entrenamiento de ritmos de 3000m". Pero cuando llego al cartel del km19 decido conservar un poco de lo que me queda para llegar a meta esprintando fuerte, como se merece esta carrera.
KM19 conservo más de la cuenta, no pensaba volver al 5, pero hago 05:03 en este penúltimo 1000. No es que me arrepienta, pero sí que peco de demasiado conservador, (05:03 a estas alturas???? que rácano!) Las calles siguen llenas y la mitad del esfuerzo lo hacen los vecinos de Los Palacios, no me canso de comentarlo.
RECTA DE META: 150 m con gradas a cada lado (que yo no veo) y que hago a 03:15. Bonito sprint para terminar.
Seguramente me habrá quedado larguísima la crónica, como siempre, pero esta vez con más razón porque estuve muy despierto y muy atento a todos los detalles en esta carrera tan bonita. Eso y mi recuperación perfecta, es señal de que cumplo con el plan de entrenamiento y de que sigo sin cebarme en la competición. Quizás sigo pecando de conservador en muchos momentos. Tengo que mirarme eso.
Fran llegó un minuto antes que Ricardo, que también me sacó un minuto a mí. Así que seguimos los tres en esos dos minutos de horquilla.
Eso siempre, muchas ganas. Ojalá no se nos acaben nunca.
lunes, 29 de noviembre de 2010
XXVI Media Maratón de Córdoba

Pero en esta ocasión no se trataba solo de una hora y cuarenta y pico minutos corriendo. Esta vez había por delante un fin de semana estupendo con nuestras parejas, la ciudad de Córdoba que no es poco y una organización exquisita que nos hizo sentir corredores de una buena maratón. La pena es que solo hemos corrido la media Fran y yo (Luis) porque Jose sigue pensando que no está preparado para la distancia y Ricardo se descolgó de esta aventura por una amigdalitis muy gorda que lo tenía fastidiado desde el miércoles. En todo caso nos acordamos de él 200 veces al día y cada vez que hacíamos algo pensábamos cómo reaccionaría el Mákina del Cerro. Y te llamamos un montón, eh tio?, y te mandamos mogollón de fotos por el móvil, no te podrás quejar...
Para empezar a hablar de la media de Córdoba hay que hacerlo desde el sábado. A las 14:00 estábamos Fran y yo en la feria del corredor, recogiendo nuestros dorsales, chips y regalos y recorriéndonos todos los stands. No sé si será normal en las medias maratones, pero la verdad es que la feria mola, estás un buen rato hablando con gente y conociendo, escuchando y viendo cosas relacionadas con este deporte. Nos hicimos fotos en el podio, con los trofeos en la mano y no compramos nada pero pedimos cita en un stand y nos hicimos un pedazo de estudio biomecánico de nuestra pisada a cero euritos. Después de andar por toda Córdoba durante un día de perros, donde no dejó de llover ni dos minutos, nos fuimos a la cena de la pasta, que también había. Creo que solo yo me comí mi plato y más por vocación que por gusto. Las niñas lo miraban con bastante cara de asco y sin hambre (eran las 21h) y Fran también pasó un poco de los carbohidratos.
Por fin llegó el domingo con un día radiante y un frío que pelaba. En la línea de salida apenas se alcanzaban los 5 graditos y eso, unido a que era el primer día de verdadero frío de la temporada (al contrario que la carrera de Coria, que fue el primer día de calor del año) nos afectó mucho más de lo que pensábamos, al menos en el previo a la carrera. Calentamos poco, como siempre, pero esta vez nos daba igual poner a tono las piernas, lo que queríamos era entrar en calor de grados centígrados. Al coria se le ocurrió la buena idea (sin que sirva de precendente) de que si nos metíamos entre el pelotón de corredores que ya esperaban en la salida, esquivaríamos el viento frío. Y tuvo razón, allí metidos notabas por lo menos 5 grados más. Qué alivio.
En esas estábamos cuando sonó el disparo. Salida aglomerada, mucho más de lo que parecía. Los élite se fueron pitando y allí nos quedamos los otros 3000, empujándonos y casi todos riéndonos con la bulla. Las curvas, demasiadas, del primer km hicieron que la carrera tardara un rato en descongestionarse. De hecho los primeros 300m los hicimos a 06:30! y no llegamos a los 05:00 de ritmo hasta bien pasado el primer km. Total que para nosotros la carrera empezó aproximadamente en el 1500, donde ya pudimos poner nuestra marchita a 04:45 más o menos.
Del km 2 al 5 corrimos por la parte más bonita del recorrido, al menos para mi gusto. Lógicamente íbamos muy cómodos, hablando entre nosotros y con algunos otros corredores y manteniendo nuestro ritmo todo el rato. El km5 estaba a la altura de la torre de la Calahorra y después venía el primer avituallamiento. Como últimamente le hemos cogido manía a eso de beber (que listos somos nosotros, hacemos lo contrario de lo que todos recomiendan) pues apenas bebimos un sorbo y venga, a tirar.Km6, hemos vuelto a cruzar el río. En la Ronda de los Mártires seguíamos fieles a nuestro ritmo y pactamos mantenerlo hasta el final, hasta el km 20. Luego el que estuviera fuerte que corriera más en el último 1000. Si conseguíamos hacer esto, mantener el ritmo de 04:40 - 04:50 hasta el 20, íbamos a hacer un tiempito curioso. (Qué iluso se puede ser en el km5, cuando uno está fuerte).
Km7 a la altura del Estadio Nuevo Arcángel y seguimos a 04:41, finos. Sin problemas. En el km8 hemos enfilado una recta muy larga y muy pesada. Ya vamos muy calladitos, concentrados, notando los metros en las piernas, pero bien. En estos momentos de la media es cuanto empiezas a pensar que queda todavía un mundo y tú ya llevas un buen rato corriendo. Ay, esa cabeza...
Km9 sigue la recta eterna. Sin darnos cuenta ahora tocamos mucho más el 04:50 que el 04:40. Las piernas van bien, pero yo empiezo a notar un dolor en el lado que no es flato por el esfuerzo, sino una cosa que va a cambiar mi carrera hasta el final: CANSANCIO.
Justo en el cartel del km10 hay que bajar a un túnel. Ahí está el control intermedio y justo después el primer repecho de la carrera. Nada, parece solo el desnivel de salir del túnel, pero no, tras el túnel está la larga avenida Carlos III que pica hacia arriba y donde se encuentra el segundo avituallamiento. Fran no bebe, yo sí y cuando salgo de la trampa de los tapones y las botellas-proyectiles, el coriano se ha separado de mí al menos 100m. Será sobre el km11 cuando me doy cuenta que estoy cansadísimo, pero no por los metros que llevo recorridos hoy, sino por la genial idea de correr dos medias en 7 días, hacer turismo el día anterior y darme una paliza de entrenamientos durante esta semana. Pero ¿quién es nuestro entrenador que nos aconseja esa planificación? Ah, que no tenemos!!! Se me olvidaba... (fin de la ironía). Nada, sin excusas y sin rollos, estaba cansado y tuve que bajar el ritmo. No hay más. Fran hizo bien y se fue, no apretó nada, simplemente mantuvo el mismo ritmo y yo lo bajé.
Km12 entramos en la Avenida de las Ollerías una calle larga que va a picar hacia arriba durante más de 1,5km. Tengo a Fran muy cerca, lo veo siempre a 200m máximo, pero yo decido seguir bajando el ritmo, para descansar un poco. Aún hago adelantamientos a 04:20 pero por lo general comienzo a correr por encima de 5 minutos el km.
Km13 cruzamos la avenida de América para enfilar la del Brillante, que también pica en subida, de hecho vas viendo la sierra al fondo todo el tiempo. Pasamos por un sito muy agradable, uno de los barrios pijos de Córdoba y ya no veo al Fran. Noto que me adelantan bastantes corredores y me doy cuenta que mi descanso quizás dure ya hasta la meta. Ojalá tenga fuerzas para meter otra marcha, pero creo que va a ser que no. Ritmos de entre 05:15 y 05:45.
Km15 se termina la subida de la av del Brillante y se vuelve en dirección al centro. Otro avituallamiento. Saco una gominola y cojo agua para que baje… pero entonces me doy cuenta que también hay naranjas de zumo, por lo que cojo un cuarto de naranja y me la voy comiendo. ¡Qué rica está! Luego me como la gominola también… Y en ese momento me llega una ayuda en forma de espectadores. Un tipo nos dice que ya todo lo que queda es de bajada o recto hasta meta… ojalá. Y una cuarentona pija con perrito, a la que se le ha debido de subir el café, me grita algo con mucho arte. Entonces llega otra ayuda en forma de glucosa, esta vez. Y me voy sintiendo mejor. Y sonrío… y con la tontería he pasado el km16 sin enterarme… ¡Resurreción! Hay que apretar.
Km17 llevo unos minutos apretando y la media del Garmin también va bajando. Se había puesto por encima de 5, pero ahora va bajando segundito a segundito. Noto que puedo mantener el 04:45 sin mucho problema y me digo a mí mismo “así hasta el final”.
Km18 hago algún 05:10 y 05:15, pero por lo general sigo por debajo de 5. Voy bien y tengo ganas. Ahora soy yo el que adelanta, otra vez.
Km19 veo el estadio. Mi ritmo sigue contento pero decido que quiero terminar en alto así que me voy a tomar 500m sin bajar de 04:55. Mejor.
Km20 una recta en dirección al estadio, ya con mucha gente, el sol te da de cara. Siento que todo se acaba, lo malo y lo bueno también, así que decido disfrutar del momento. Hay un último avituallamiento ¿ahora para qué? No bebo. Pero me da la impresión de que podría comerme el mundo... por lo menos me comería Córdoba entera... Qué divertido es terminar así.
Paro mi relato ahora para referirme a Fran. Él ha hecho su carrera viento en popa a toda vela hasta este momento, cuando le ha dado un pinchazo en el gemelo. Tiene que caminar unos metros y llega hasta la fachada posterior del estadio a duras penas, donde se pone a correr otra vez para entrar en las pistas como se debe. Luego le duró el pinchazo varias horas, por no ir al fisio de carrera, que había un montón...
Km21 en la entrada de las pistas. Solo hay una recta sobre el tartán. Vane y Mariló, unas gradas llenas y una charanga de música en directo te llevan en volandas en esos bonitos últimos 97 metros. El que esté leyendo esto y no corra quizás no lo entienda, pero vosotros, Últimos del Aljarafe, os podéis imaginar la gozada de este momento: se acaba la batalla de más de 1 hora y cuarenta minutos donde has luchado contra el frío, el cansancio y sobretodo, contra tí mismo. Y has ganado. Da igual el tiempo, compañero, estás aquí y has ganado.
Ricardo tenía “entre ceja y ceja” como dice él, esta carrera. Estaba deseando correrla y disfrutar también del ambiente y los extras de este desplazamiento a Córdoba. Su máquina se plantó y no pudo venir físicamente. Pero como él mismo nos dijo en un mensaje, su cabeza y sus piernas sí que estuvieron con nosotros ese domingo. Y a nosotros así nos lo pareció, sentíamos que casi podíamos verlo alejarse, en una arrancada de las suyas… Además, para hacerlo más palpable, por la mañana decidí llevarme su chip y correr con él. Imagino que así intentamos sentirnos un poco más cerca, los tres mosqueteros del Aljarafe. Imagino que, simplemente, echábamos de menos a nuestro amigo.Lo que es seguro es que así, los tres juntos, sacaríamos mejores resultados de esta batalla. Una más. Y no será la última.
Clasificación Media Maratón Córdoba 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
IV Media Maratón de Camas
Pues sí, una media en el pueblo... Habíamos leído algo, pero no tuvimos noticia de la Media Maratón Villarrana-Camas (que así se llama, como si Villarrana estuviera fuera de Camas...) hasta un par de semanas antes de disputarse. Y como los 3 mosqueteros del Aljarafe no le tenemos miedo a nada, no tenemos ninguna media maratón cercana (vaya, el domingo que viene corremos la de Córdoba) y nos gusta más un dorsal que un cubo lleno botellines, o casi, pues allí que nos plantamos a las 9h en la puerta del Pabellón Pepe Flores.Aunque Fran pensara que salimos muy rápidos, los primeros 5000 los hicimos entre 04:20 y 05:50... con algún pico de 04:12 y una media de 04:55 bastante cómoda. Yo pensaba que los tres íbamos bien y eso que, como siempre, apenas calentamos. Pero por lo visto el coriano no iba tan fino y cuando llegó el momento en que él cogía el mando del grupo nos dijo que nones, que tiráramos nosotros. Entonces nuestra táctica se deshizo a las primeras de cambio (para la próxima estrategia de equipo, que Fran coja el mando más tarde, que él va entrando en calor poco a poco, pero acaba bien). Entonces Ricardo y yo nos fuimos turnando en cabeza, intentando meter alegría al trío con ritmos de entre 04:50 y 04:20 min/km. Logramos bajar la media a unos 04:40 muy ricos y muy sostenidos, aunque todo eso se acabó sobre el km 9,5.
Unos segundos antes me encontré a mi padre en el recorrido, con lo que nos entretuvimos un poco y justo ahí llegó la primera cuestecita que nos tenía reservada el recorrido. Además era el km de tierra que nos prometían y para más inri a Fran se le desabrocha una zapatilla y casi se queda descalzo en el fango. Total, que bajamos bastante el ritmo, esperé a Fran a que llegara de atarse los cordones y mientras, el Richar ya había encendido la mákina y se fue solo.
Ahí fuimos los tres por separado, Ricardo delante y Fran y yo bastante cerca por detrás. Entre estos kms 10 al 14 Fran y yo comenzamos a cambiarnos los papeles, él cada vez se iba metiendo más en carrera y yo iba bajando poco a poco. Aún así los dos íbamos bastante bien hasta que llegó la cuestecita de Balcón de Sevilla, km14 y sobretodo las del barrio de La Extremeña, km15. Sorpresa, sorpresa, por lo visto la organización no lo tenía previsto pero la Guardia Civil le impidió cortar una rotonda y tuvieron que meternos por ese barrio infernal. Tres calles de nada, pero con un desnivel de narices. Ahí yo terminé de dar lo que tenía. Y Fran también pasó de apretar. Tocaba sorevivir los 6 kms que nos quedaban. Por lo menos eran llanos...
Pasamos por el centro del pueblo y me volví a encontrar con mi familia al completo para luego, tras pasar por la esquina de casa, afrontar los 2000 últimos metros con mi hermano y el Enano en bici apoyándonos. La verdad es que sus ánimos nos sirvieron a Fran y a mí, sobretodo a él, que conforme acababa la carrera iba más fuerte (y eso que era su primera media). Estos 2 km a una media de 05:05 hicieron que el mákina se escapara definitivamente y nos metiera 2 minutos en meta. Fran se separó de mi en los últimos 800m pero, gracias a los ánimos de mi colega Enano y a un tipo que intentó adelantarme en los últimos 100m, terminé esprintando y cogí a Fran en la misma línea de meta.
Pasamos de la caldereta y nos fuimos a nuestra bola... todo el día ya en Camas, que era lo que tocaba. Aunque desde que cruzamos la meta ya sólo podíamos pensar en una cosa: CÓRDOBA.
Clasificación IV Media Maratón Camas
lunes, 27 de septiembre de 2010
XXV Media Maratón de Marbella. 26 de septiembre de 2010
A las 10:07 sonó el disparo en la salida de la Av de España. Como siempre, nos cogió charlando, pero enseguida nos metimos en faena.
Ya desde el KM1, con todos los corredores todavía encajonados, nos dimos cuenta de la diferencia de ritmo respecto a los diezmiles y otras más cortas. Es más fácil meterse en carrera con un ritmo de medio minuto más lento. Salimos con Alfredo, el hermano de un colega del Richar al que le venía bien nuestro objetivo (1h 45') y ahí que anduvimos bastante cómodos los primeros tres kms por trazado urbano. El ritmito era de 05:15 el primer km, 05:10 el segundo y ya 05:04 el tercero y cuarto, el mismo que mantendríamos casi toda la carrera.
En el KM4, en la carretera de entrada a Marbella, nos cruzamos con la cabeza de carrera y ya observamos que en la segunda parte, si sabíamos guardar, íbamos a adelantar a muchos.
KM5 ya en el paseo marítimo. Volvemos a ver a las niñas, que nos hacen fotos (esta vez se han portado muy bien). Enfilamos ya la larga recta paralela a la playa en que se convierte desde este momento la carrera. Ritmito constante de 05:05.
En el KM7 se termina el pavimento y entramos en zona de albero compactado. Muy bueno así que nuestro ritmo no se afecta. Pero ahora sí que empiezan a caer corredores a los que pasamos fácilmente (y lo que es más importante, sin aumentar nuestra velocidad). Esos adelantamientos a ritmo nos dan moral y no nos producen ningún desgaste, así que bienvenidos sean. Seguimos a 05:05.
En el KM8 bajamos un pelín a 05:09, igual que en el KM9 a 05:10, sin embargo íbamos igual de cómodos que desde el inicio. Quizás nos despistamos un poco.
En el KM10 viene la primera trampa (trampita) de la carrera: una cuesta de algo más de 100m que continúa suavizándose otros 200m más hasta llegar a la autovía. En peores plazas hemos toreado, la verdad, pero significa un punto de inflexión en nuestro ritmito. Es la parte más fea del recorrido porque nos volvemos a cruzar con la cabeza de carrera, con los que tenemos que compartir ¡un solo carril! Varios desniveles suaves y también el segundo avituallamiento, por lo que entre una cosa y otra se nos va el ritmo hasta 05:27.
En el KM11 ya hemos hecho la mitad de carrera. Bajamos de la autovía y nos encontramos la segunda trampita: el puente sobre el Río Verde que nos mete ya en Puerto Banús. Subida y bajada que nos hará más pupa a la vuelta. De momento seguimos muy cómodos, aumentamos el ritmo pero no lo suficiente, 05:13.
A la altura del KM12 ya se ve Puerto Banús y Alfredo parece que se descuelga. Los dos Últimos del Aljarafe nos quedamos solos y enfilamos la marina a 05:03 (velocidad recuperada).
En el KM13 y 14 rodamos sobre el espigón de Puerto Banús. La ida se nos hace eterna, con viento de cara, mar a ambos lados de la estrecha calzada y caras-poema de corredores en sentido contrario. Muy bonito por las vistas y por la mística de la dureza del viento. Pero ya no estamos para disfrutes, la verdad. Aquí llegamos al punto más lejano del recorrido y damos la vuelta por nuestros mismos pasos. Seguimos en nuestra carrera con 05:03 y 05:09.
El KM15 nos regala la subida y bajada del puente y de nuevo la subida a la autovía. Las cuestas nos hacen menos daño del que pensábamos y seguimos adelantando corredores fácilmente. Richar da las primeras señales de sobrecarga, lo habitual en él, luego nunca le pasa factura así que no hay que preocuparse. Por los desniveles hemos bajado a 05:12
El KM16 transcurre por completo en la autovía, casi todo el rato picando hacia arriba. Último avituallamiento y como ya queda poco (y el Richar se queja por quejarse) apretamos a 05:06.
KM17 se acerca el final. Nuestro plan era apretar a partir del 15 pero la autovía y los desniveles nos hacen retrasar la táctica. Una vez que volvemos a bajar al paseo marítimo es ahora o nunca.
KM18 ahora. Los dos seguimos hablando, estamos bien y decidimos que ha llegado el momento. Eso sí, de forma paulatina, que llevamos unos cuantos miles de metros en las piernas. Así que bajamos sólo a 05:02.
KM19 esto ya va en serio. Hay que lograr mantener ese 04:40 de los entrenamientos. Lo hacemos durante 500m pero a mí el cambio me termina rompiendo. Veo que el Richar puede y tira. Él me grita que ahora no se queda nadie, pero yo decido que ese nadie no va por mí (lo siento máquina, pero volvió a poderme el conformismo). Yo hago este km en 04:58 pero él seguro que marca un 04:45 más o menos.
KM20 ahora vamos solos. Queda poca carrera, pero sin la protección moral de mi compañero me pasan cosas por la cabeza. Me despisto pensando más de la cuenta y bajo el ritmo. Entonces me como una gominola y me digo "a morir hasta la meta". Este dato me duele: ritmo de 05:06.
KM21 tengo demasiadas ganar de llegar... La gominola tarda años en bajar por la garganta, pero noto el efecto del azúcar. Aún adelanto a varios corredores que están al límite. De lejos se ve el puerto deportivo, el gentío y la gloria... Aún así no paso de un pobre 05:04.
La llegada a META es preciosa. Se estrecha en un pasillo de gente gritando que te deja sordo y te lleva en volandas. El suelo está enmoquetado. Entrando en las vallas oigo unos zapatazos y veo que dos veteranos me sobrepasan al sprint. Yo, que soy el último para los piques, pienso "eso no puede ser, ahora no" y le meto un sprintazo a mis piernas para dejar en un momento a esos dos oportunistas y entrar en meta con el último aliento que me queda.
Allí, en una valla, está recuperándose mi compi junto a su mujer y a la mía.
Él ha hecho 1h 46' 40". Yo 1h 48' 31". Algo más de lo que planeábamos. Pero para nosotros es un tiempazo, qué coño.
La carrera termina cuando Richar y yo nos abrazamos.
Aunque, realmente, esto no ha hecho más que empezar...
Clasificación General XXV Media Maratón Marbella