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martes, 22 de marzo de 2011

Los Últimos empiezan a dejar de serlo

XVII CARRERA POPULAR NERVIÓN - SAN PABLO.
Por Luisma.

El 20 de marzo es el día en que acaba el invierno y al menos este año, se notó. El clima se levantó obediente, porque hacía un día estupendo, de esos en los que ya pica el sol y estás deseando quedarte en maga corta a media mañana, sobre todo si estás en una terracita con una cerveza por delante.

Ricardo, Juanra y yo madrugamos un poquito más y quedamos en la puerta del célebre Bar El Capillita, a unos 2 kms de la salida, para ir trotando hasta la cita con el resto de compis del club y calentar algo más (que fatigas podemos ser). Allí, en la puerta del Hotel Sevilla Center, estaban ya Salva, Juanma (a ver cuándo haceis pleno los 4 sanluqueños), Ana y David, uno de los últimos en incorporarse a los Últimos y que conocíamos hoy. Un poco más tarde llegaron Belén y Kiko para completar la nónima de 9 corredores que traía el club a Nervión.

Tras las fotitos, dorsales y mínimos estiramientos nos fuimos a dejar las mochilas y a espabilarnos en la aglomeración de la salida. Creo que tenemos que ponernos un poco las pilas en estos momentos, porque ya habéis visto lo lejos y masificado que puede estar todo en estas populares. Y con los saludos, bostezos y preparativos, al final nunca calentamos en serio antes de salir. ¿Igual tenemos que pensarnos adelantar la hora de quedada? Lo vamos hablando.

El maquinita de mi amigo Richar es mu cómodo, él va ya a las carerras con asistentes, como los élites. No traía mochila, no vino al guadarropa y se quedó solo para ponerse sin problemas a la altura del arco de salida... un figura vaya. Así que le perdimos la pista varios minutos antes de la salida hasta después de entrar en meta. Todos los demás nos metimos donde pudimos y tras el disparo, ¿qué os voy a contar? Lo de siempre: caminando un poquito, corriendo otro poco... empujones... cortando por las esquinas, la gente saltando vallas por las aceras... Una de las cosas que me da perezón de las carreras del IMD es ésto, el estrés de la masificación. Se agradece ir alternando carreras en Sevilla y en los pueblos.

El grupo nos fuimos separando poco a poco. Yo salí y tenía planeado correr toda la carrera con Juanra a 04:15-04:20 y eso hicimos más o menos. En el primer KM me di cuenta que tenía el auto-lap del Garmin desactivado (últimamente el Garmin y yo nos nos llebamos bien) y para mí el autolap a los 1000 es imprescindible (cada km que pasa me va diciendo el tiempo y el ritmo que he echado). Así que a la altura de la antigua estación de Cádiz me pongo a cacharrear para activarlo (aún hoy no sé si se me pausó el cronómetro durante estos metros o siguió contando... pero bueno, me creeré los parciales que me dice). No bajé mucho el ritmo pero Juanra me esperó. Y exceptuando este momento y una piedra en la zapatilla de Juanra, el resto de la carrera fuimos los dos super concentrados.
El primer KM lo hicimos en 04:33, pero éste no cuenta por la bulla. Y luego fuimos marcando con lo establecido, más o menos: 04:17 y 04:21 en los KMS 2 y 3 y 04:33 en el KM4, que se nos fue por la cuesta de la Ctra. Carmona. Tras la cuesta y la bajada por Kansas City yo empecé a notar sensaciones reguleras: iba rápido y no tenía demasiada señal de fatiga, sabía que podría tirar a este ritmo hasta meta, pero tenía la sensación de no poder apretar mucho más. Y eso no debería importarme ahora, ya pensaría en apretar en los últimos kms, pero la cabeza... como siempre...
Pasando por San Pablo se queda el Juanra y yo sigo tirando para no perder el ritmo, porque ver ese 04:33 no me gustó nada. Al ratito llega y me dice que se ha estado quitando una piedra de las zapatillas (joder, pues ya tuviste que apretar para llegar, no maquinita?). Los KMS 5 y 6 los hacemos a un ritmo de 04:26, recuperamos algo, pero no me mola nada acercarnos de nuevo a cuatro y medio...
A lo largo del km6 se sube al punto más alto de la carrera, y desde el 7 todo es bajada. Eso es lo que yo tenía todo el rato en la cabeza, que había que apretar a partir del 7. El KM7 marcamos un 04:32, bueno vale, la subida de la Cruz del Campo... pero a partir de aquí hay que volar... KM8 ya en Ciudad Jardín a 04:22... pues vaya mierda de vuelo... Imagino que ahora nos estamos poniendo mucho más exigentes con nosotros mismos, porque hace solo 3 meses marcar este ritmo en un km8 me hubiera parecido un lujazo, pero claro, la progresión tan buena que estamos teniendo casi todos en el club, unido a la jartibilidad, hace que si veníamos pensando en un 04:15, este 04:22 no me encante en este km8 de suave bajada.
Entre el 8 y el 9 venía el momento de apretar de verdad. Juanra me lo dice con pocas palabras y se pone a tirar y yo me instalo detrás de él pero sin sufrir demasiado, dejando que se separe de mí unos 50-100 m. Él me mira una sola vez, grita mi nombre y con un gesto me ordena que enganche. Pero yo, no sé bien por qué, me quedé en esa distancia, apretando sin mucho convencimiento, pensando quizás en esas sensaciones malas que me venían rondando la cabeza durante toda la carrera.
Estoy deseando terminar. Me voy poniendo hitos todo el rato durante la larga recta de Ramón y Cajal: la esquina con S Francisco Javier... pasada, la facultad de Económicas... pasad, el Viapol... pasado... y la puta esquina con la Buhaira... ¿dónde está?... ya está ahí, venga... doblo la esquina y ya se ve la meta. Todo este rato veo a Juanra muy cerca, 10 segundos nos deben separar...
En la recta de meta sí que aprieto fuerte... ufff, que larga se me hace! debo ir a 03:40 y no puedo más (no es el ritmo óptimo de la carrera, el Garmin me dice que el óptimo es 03:04 y lo hice dentro del km1, debió de ser en algún adelantamiento). Casi entrando me veo el coche de carrera, aparcado en contrameta y con el crono funcionando... ostia, eso mola... además dice un buen tiempo, 41 y algo, tiempo oficial, el tiempo real será mejor... Tres zancadones más y entro. Tiempo real 41:08. Eso es una media de 04:21.

Paso el control de dorsales y me abrazo a Juanra que acaba de entrar (no te lo dije con palabras el domingo, pero me ha gustado correr contigo, máquina). De pronto se esfuman todas las malas sensaciones de la mañana: 41:08! casi hago 40 y algo (que aunque fuera 40:59 es 40 y algo, jeje). Ahora pienso que habiendo apretado un par de veces hubiera hecho ese tiempo... Pero ¡qué más da! Con el subidón de llegar se te quita toda la jartibilidad y todo te parece bueno. Además es bueno, así que... misión cumplida!

En la cola del fisio está el maquinita de Ricardo con cara de jartible con problemas. Tiene un pinchazo en el cuadriceps que él ya tenía tocado y va a esperar a que le den un toquecito. Ha hecho 39:53, muy bien, como siempre, aunque no tenga mucha cara de alegría por el pinchazo. Como ahora somos tantos, muy pronto empiezan a llegar el resto de miembros del club. Muy bien todos: David se estrena con nuestra equipación en 43:59 (de arte tio!), Juanma entra en 44:12, Salva sigue progresando con su 47:50, Belén baja un minutazo de ese 50 con un gran 48:57, Ana marca 51:05 y Kiko un buen 52:50.

Tras esperar el masaje del maquinita, que desayuna biberones de cola-cao, ya sabemos su secreto, (mirad bien la foto), nos fuimos casi todos a desayunar al solazo. De nuevo ha sido un gran día, refrendado por los buenos registros de todos los miembros del club que corrimos y que, una vez más, se ha reflejado en la clasificación por clubes, que nos pone 9 puestos por delante de lo conseguido en la anterior carrera. Y en Triana todo apunta a que seguirá el suma y sigue, porque parece que tendremos nuevo récord de participación del club.

Felicidades a todos. Ya véis que, con vuestro esfuerzo, poco a poco lo de Últimos se va a quedar solo en el nombre.

Clasificación Carrera Popular Nervión