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lunes, 23 de abril de 2012

LOS ÚLTIMOS, AL ASALTO DE LA ANTIGUA FENICIA. RUN FOR PEACE, 15 DE ABRIL. TIRO (LÍBANO)

Por Kiko

Estoy en Casa España, sentado en la terraza, tomándome una cerveza con otros dos españoles. A unos 10 metros de donde estamos rompen las olas con fuerza, nos llega de vez en cuando un frescor, como si fuera una ducha de esas de agua muy muy fina, las salpicaduras del oleaje, que es muy fuerte.

Al fondo, entre la bruma del mar, se adivina la ciudad de Tiro, milenaria y citada en la Biblia. De su antiguo esplendor, nada queda. De la antigua potencia dominante del mediterráneo, nada queda. Mañana, si Dios no lo remedia, estaré allí corriendo.

La que antaño dominara el mediterráneo y el comercio, la que antaño fundara numerosísimas colonias en todas las orillas del que más tarde los romanos llamarían Mare Nostrum, como Malaca, Gades, Cartago, la que unos 200 años antes de Cristo pondría en jaque a la República Romana, con Aníbal Barca al frente de los ejércitos cartagineses haciendo estragos durante 18 años en la península itálica, el que destruyera uno tras otro varios ejércitos consulares romanos, el que tuviera en su poder varios anillos consulares de otros tantos Cónsules Romanos, vencidos y muertos por sus ejércitos, el origen de todo eso, hoy día no es más que una pequeña población al Sur del Líbano, que apenas cuenta con un pequeño puerto pesquero, con unas cuantas chalupas pesqueras, en las que algún anciano árabe con el rostro cubierto de arrugas, que parecen hablar de infinidad de años de sufrimientos, guerras y privaciones, se afana por remendar una vieja red de pesca.

Ayer mismo, nos enteramos que la Municipalidad de Tiro, el Club de Atletismo Phaenician y el Mando italiano del Sector oeste, Brigada de Infantería Alpini, han organizado la Carrera por la Paz, 10 km en Tiro.
Una oportunidad así no se presenta muchas veces, así que sin dudarlo, me apunto, a pesar del dolor que tengo desde hace ya un tiempo en las dos rodillas, que me empezaron a dar la lata hace ya un año.

El día 15, amanece nublado, con algo de humedad. Bueno, mejor así, nubladito, para no achicharrarnos de calor. Quedo con Paco y Roberto en Casa España, para desayunar algo. Allí nos encontramos con un par de legionarios de la Brigada de la Legión, que están en el Sector Este, en la población de Marjayoun. Nos cuentan que han venido unos 20 Legías del Sector, para correr. Fantástico, habrá color español en la carrera, no seremos tan solo dos o tres como habíamos creído. Les pregunto, ¿habéis traído una bandera? “Por supuesto, mi Comandante, eso va pa´tos laos con nosotros”. Genial.

Después de conducir como 20 min por la Costal Road, llegamos a Tyro. Impresionante. Aun falta más de una hora para empezar y aquí ya hay un ambientazo tremendo. Esto está lleno de gente de la organización, soldados italianos, La Cruz Roja Libanesa,  soldados libaneses, policía libanesa, corredores de distintas nacionalidades.  Así a bote pronto, veo a gente del batallón de Ghana, Nepal, India, Sri Lanka, Indonesia, Malasia, Italia, Francia, nosotros los españoles, claro, veo algún Chino, veo gente que parece occidental, pero no identifico con países, puede que Austria o algo así. Ufff, esto es un lujazo que pocas veces más voy a ver, si es que lo veo alguna vez.
Pienso que tengo que hacerme fotos con toda esta gente. Para la crónica.

EQUIPO HINDÚ
EQUIPO NEPALÍ
EQUIPO MALAYO
EQUIPO GHANÉS
Sigue nublado, pero empieza a hacer algo de bochorno, y no son más que las 08.00. Aun falta media hora. Con los nervios, casi no estoy calentando. Y ahí veo a gente calentando, ufff, vaya máquinas, fibra pura. Estos son los que vienen a ganar. Parecen libaneses, por la pinta. Me recuerdan tremendamente a los míticos Hicham el Guerrouj o Said Aouita, muy oscuros de piel, fibrosos, bajitos, poderosos.
Finalmente, tras hacerme alguna foto y concentrarme un poco, consigo calentar un poco. Hay algo que echo de menos, otras camisetas verdiblancas, con el escudo de Los Últimos a mi lado. Esta vez me toca correr solo. Una pena, seguro que lo disfrutarían de lo lindo estos jartibles. (Mi camiseta no se ve bien, pero como todos podeis imaginar es la del Club)

EL ARCO DE SALIDA AUN SIN COLOCAR
Al final, me veo en la línea de salida, y como siempre, para no perder las buenas costumbres, voy ratoneando por los laterales hasta colocarme en las primeras posiciones. Jejejejej, como me acuerdo de las carreras en los distritos con esta gente. Siempre metiendo los codos para adelantar puestos.
Gracias a la mano dura de los soldados libaneses, la línea de salida se respeta escrupulosamente. A ver, cuando un tío con cara de pocos amigos, uniforme de camuflaje desgastado y un fusil M-16 al hombro  te berrea cosas incomprensibles, aun sin entenderlo, te tiras pa´tras, SI o SI. Vamos, nos ha jodio.
Veo algo que me llama la atención. Veo a un soldado italiano, con un uniforme muy característico. E.O.D (ExplosiveOrdnanceDisposal). Desactivadores de explosivos. Se acerca a alguien que tiene pinta de ser uno de los peces gordos de la organización. Ya sé para que están aquí. Están informando seguramente que ya han revisado el recorrido de la carrera para comprobar que no hay ningún IED (ImprovisedExplosiveDevice). Seguramente habrán dejado varios equipos con perros a lo largo del recorrido, para asegurarse que el IED no se coloca a ultima hora.
Esto me recuerda que no estamos en el Nervión, ni en el Parque María Luisa. Por un momento, con el ambiente festivo lo había olvidado. Estamos en el Líbano, donde los grupos palestinos, de vez en cuando intentan hacer alguna acción que llame la atención, con el objetivo de desestabilizar y de crear tensiones entre el Líbano e Israel, como si les hicieran falta excusas para liarse a bombazos. Y esta carrera podía ser un objetivo rentable. Ahora entiendo el despliegue desmesurado de policía y ejército que tenemos solo en la salida. Y estamos solo en la salida, donde al menos un centenar de policías y soldados están desperdigados.
Llega una banda de música militar italiana y toca varias piezas en la salida. Suena un himno y un millar de voces empiezan a cantar en árabe a mí alrededor. Debe ser el himno libanés. Me sorprende con la pasión que se elevan las voces al cielo. Me hace sentir un punto de pena y de envidia, ya que en mi país eso no existe. Por no tener no tenemos ni himno, y aunque lo tuviéramos, nadie lo cantaría con esa pasión, o casi nadie. Los que lo cantaran serían señalados como fachas o algo así. Siento meter esta cuña, que no es política, pero cuando uno se ve rodeado de gente cantando el himno de su país con ese fervor, a mi me da un poco de envidia. Aquí tienen si cabe más diferencias que nosotros. Aquí entra en juego la religión, que si Chiitas, Sunitas, Drusos, cristianos, etc. De vez en cuando, aun se matan unos a otros. Y míralos, ahí cantando su himno que parece que se les van a joder las cuerdas vocales. 

¿Y cómo dan la salida? Venga, a ver quien lo adivina….. Pues si, militar que parece de alta graduación, le pide el fusil a un soldado y pega el “pistoletazo de salida”, jejejeje, menos mal que parece que aquí estamos todos acostumbrados. Ea, como siempre, me veo lanzado en el primer kilómetro, y ya en el segundo, mi cabeza se impone, y bajo el ritmo hasta los típicos 5,30 el km. La carrera no tiene mucho misterio. El recorrido es espantoso. La salida está al lado mismo de las ruinas del Hipódromo romano y de la necrópolis fenicia, pero ni siquiera se ven. Son 5 km de carretera llana de ida y otros 5 de vuelta, con un par de toboganes suaves, sin ninguna historia ni dificultad.
Aquí esta gente no se puede permitir el lujo de cortar el tráfico, ni de abarrotar las calles para animarnos. El ritmo de vida es el de siempre, aun siendo domingo, parece que es día de trabajo, ya que todo parece estar abierto. Como mucho alguna persona se gira extrañada a mirarnos. Toda la carretera está jalonada de comercios, algunos ruinosos, donde se exhibe de todo, desde carnes llenas de moscas a restos de coches que se venden canibalizados. Aquí no se desperdicia nada.
No se me escapa el detalle de que en cada cruce hay al menos 5 ó 6 soldados y un par de policías, todos con su fusil. Veo que los cargadores son de plástico transparente, y llevan munición de guerra. No puedo evitar sonreírme. Me acuerdo de las del IMD, donde algún voluntario corta el tráfico con desgana. Aquí cerca de 7 tíos armados con cara de mala leche, son los que lo hacen. Jejeje, cualquiera se salta las órdenes. Observo como en uno de esos cruces un soldado BERREA literalmente con una mala ostia exagerada a través de la ventana de un coche. Me parto la caja, si en España eso lo hace un poli, jejeje, se le cae el pelo. Creo que prefiero vivir en España.
Como ya había previsto, observo a varios equipos de 3 hombres, con uniforme italiano a lo largo del recorrido. Algunos llevan un perro. Bueno, confío en que habrán echo bien su trabajo y este todo limpio. Seguramente estarán desde muy temprano en la madrugada revisando cada agujero del recorrido.
Como digo, sin niguna historia. Recorrido llano, feo, extremadamente feo, mantengo un ritmo bastante uniforme, en torno a los 5.30-5.40 el km. Tan solo adelanto a algún corredor y alguno me adelanta a mi durante los 4 primeros km, pero luego nada. Todo muy uniforme. Observo a mi derecha algunas casas literalmente en ruinas, con numerosísimos agujeros en las paredes, a todas luces impactos de balas. Y vive gente. De hecho, algunas mujeres y algunos niños salen al borde de la carretera. Y con una sonrisa nos van animando. No creo que sepan ni lo que estamos haciendo.
Al llegar al km 4 empiezan a aparecer los que van en cabeza al otro lado de la carretera. Entre los primeros son casi todos indios (hindúes), los primeros libaneses van algo rezagados, al menos les sacan 20 seg los primeros. Veo al primer español. Jejejeje, me vuelvo a partir la caja. No puede negar que es español. Bajito, moreno, recio, fuerte. Español, no hay duda. Pero va muy retrasado respecto a la cabeza. A partir de él, la serpiente multicolor, hasta que llego al km 5, ufff, por fin, un avituallamiento, cojona, que sed tengo. Solo agua, bueno, agarro una botellita, pego un trago, cortito y se me ponen los pelos como escarpias. Me cago en to, es agua con gas. La madre que los parió. Serán mamones. Me tengo que obligar a recordar que no estoy en los distritos.
El camino de vuelta es más de lo mismo, con la diferencia de que en el km 8, el tráfico vuelve a estar en todo su apogeo, el grueso de los corredores ya ha pasado, y para los que quedamos, no se pueden permitir el lujo de seguir cortando el tráfico. Pero bueno, los dos últimos km son a través de una calle secundaria, donde no hay tráfico. Miro a mi derecha y alcanzo a ver un poco el Arco Del Triunfo romano que hay a la entrada del Hipódromo.
El grupeto en el que he ido durante todo el recorrido se rompe un poco, alguno de los que adelanté hace rato me pasa de nuevo, alguno de los que me acompañaba se queda detrás. Ya no están las cosas para muchas alegrías. A mi me sigue yendo más o menos igual. En un par de km he bajado el ritmo un poco hasta los 5.50, e incluso 6.05 en el km 8. La verdad es que los km 7 y 8 se me han atragantado. Pero los dos últimos vuelvo al ritmo de 5.35.
En la recta final, veo el arco de llegada. Subidón. No he hecho una buena carrera, pero, me da el subidón de todas maneras. Aprieto un pelín los dientes, y sin llegar a pegar un Sprint, llego rápido. A lo lejos veo a uno de los españoles con la bandera a los hombros. Como está unos 20 metros antes de la llegada desde lejos se la pido y en un arrebato de patriotismo, jejejejejeje, cruzo la línea de meta con los brazos alzados y la bandera por encima de mi cabeza. Un montón de cámaras están en la llegada y me arretratan a todo trapo. Jejejeje, una sonrisita se me dibuja en la cara.

Tiempo en meta, 56,13. Bueno, he corrido mejores cronos para 10 km. Pero, bueno, lo importante era estar aquí.
Últimos, nuestras fronteras se expanden.

jueves, 2 de junio de 2011

Carrera de Montequinto según Kiko

Por Kiko.

El día anterior a la carrera de Montequinto me sentía raro, porque por primera vez, no correría Belén, no la tendría que recoger y tenía un sentimiento gagggo gagggo: “¿y si llego allí y no aparece ni Dios?” ¿Por qué me machacaba ese pensamiento tan funesto? Pero si estos son más jartibles que la leche, puede que falle alguien, pero ¿Cómo no va a aparecer nadie? Anda no seas capullo y vete pa´ la cama, que ya es tarde.

Y suena el despertador, y me duele todo el cuerpo, como si me hubieran dado una paliza, especialmente el lateral derecho. La trompada de ayer con la bici va a tener algo que ver. Mi mujer se gira despacio, con un ojo medio abierto me dice: “¿Dónde vas?”. “A la carrera, donde voy a ir”. Y entonces abre los dos ojos con mucho asombro, se incorpora y me mira y dice “Pero tú no estás bien”. Le veo en los ojos que se va a desbordar y me va a montar el megapollo por ir a correr con la pierna y el brazo como lo tengo, pero se lo piensa mejor, se da la vuelta, se vuelve a acostar y me dice “Paso, es tu cuerpo, tú sabrás”. Y yo pienso, “Más me vale cerrar el pico, y por mucho que me duela, no decir ni pío” Jejejejeje, si es que no pue´ser.

Pues ná, llego a la estación de Condequinto, y todos mis temores se vienen abajo como un castillo de naipes. Ahí están todos, jejeje, claro, como no podía ser de otra manera.

Esta vez, no se ve la masificación de las carreras del IMD, por lo que es más factible echar el último pis, calentar en condiciones, meterse bien en cabeza en la línea de salida. Pero los nervios de la salida son los mismos, jejeje, que sensación tan buena, tan cojonuda. Me encanta sentirme en la línea de salida, rodeado de corricolaris, con los compis del Club a mi alrededor. Dispuestos todos a darle zapatilla al asfalto.

Alguien comenta que el recorrido es un subeybaja continuo, pero que a partir del 7 es todo cuesta abajo. Bueno, pues habrá que reservarse para esos últimos 3 km.

Pues nada, salimos en tropel, cual manada de Ñus cruzando el río Mara, curva a la derecha para coger unos metros de la Avda San José de Calasanz y llegar enseguida a la rotonda para embocar la Avda de Montequinto y la primera, “cuestecilla”, na, una cagarruta de mosca, pero preludio de lo que estaba por llegar. Le damos una vuelta llana a un par de manzanas siguiendo por la Avda. montequinto hasta embocar la Avda. de Europa, primer repecho serio, solo unos metros de desnivel, pero ya rasca en las piernas, ya rasca. Y empieza el tiovivo, el subeybaja, larga bajada para recuperar las pulsaciones y dejarse llevar por la Avda. de los Pinos, hasta llegar al final a la Avda. San José de Calasanz paralela a la Autovía. Vuelta a girar a la derecha para empezar a subir de nuevo, larga cuesta arriba por la Calle de Venecia y larga cuesta abajo por la Avda. de Enríquez de Ribera.

A todo esto, voy jodido, la sal del sudor me hace ver las estrellas en las heridas, en las auténticas quemaduras que llevo en brazo y pierna, el escozor es insoportable y además, cada vez que doy un paso, el peso del cuerpo al caer la pierna derecha me provoca otro dolor tremendo en las dos heridas. Madre mía, y así llevo 4 km, y aun quedan 6, y esto va a peor.

Así llegamos al km 5, y desde ahí al km 7, todo cuesta arriba. Bueno, no es que sea una pendiente tremenda, pq en dos km solo ganamos 40 m de altura, pero bueno, es una cuesta arriba continua durante dos km, con un par de falsos llanos. Entre el 7 y el 8 una pequeña cuesta abajo y luego otra cuestecilla pronunciada antes de llegar al 8, no muy gorda, pero a estas alturas, te toca bastante la moral. Pero bueno, ya desde el 8, una franca cuesta abajo, en la que me olvido (bueno, lo intento) del escozor y del dolor, que es bastante, me dejo llevar por la pendiente, meto la directa y durante dos km meto un ritmillo bastante alegre, para entrar en meta con muy poco resuello, mucho escozor y mucho dolor en el lateral derecho. Pero eso sí, con una sonrisa de oreja a oreja. Lo malo es que los 57 min me dejan un tanto mal sabor de boca, pero bueno, si lo analizo, entre las 3 cuestas importantes, y las heridas y el dolor, tampoco podía aspirar a hacer marca personal.

Si además, leñes, hemos venido a pasarlo bien y disfrutar. Y eso, es … objetivo conseguido.

Eso sí, al llegar a casa, ni una mueca de dolor, y cuando me pregunten, “No me ha dolido nada de nada” Aunque no pueda ni andar.

Nos vemos en Carmona, corricolaris.

jueves, 24 de marzo de 2011

Sensaciones de Kiko en Nervión

Por Kiko.
Bueno, pues por fin llegó el día de la Carrera Popular de Nervión. Han pasado dos semanas desde mi inicio en este circuito en Sevilla Este. He podido entrenar bastante, 3-4 días cada semana así que como mínimo, debería notar que voy mejor que hace dos semanas y ya si puedo, bajaré algo de tiempo. El caso es que a ver si lo disfruto.

Esta vez, la reunión con el resto no es tan loca como la ultima vez. Belén y yo llegamos muy bien de tiempo y nos juntamos en la Puerta del Hotel donde hemos quedado, a escasos metros de la salida, donde ya se van agolpando los corredores. Madre mía que fatigas, leñes, si aun quedan 35 minutos.


¡¡¡¡ Mi camiseta nueva !!!! Voy a correr con los colores del Club, genial.

Tras entregar en el vestidor las mochilillas, nos vamos dirigiendo hacían la salida. Ufff, que nervios, noto la adrenalina circulando. Esto siempre es muy bueno, pq te hace estar activo y hace que corras en mejores condiciones.

Ratoneamos todo el grupo por el lateral para intentar colarnos lo más cerca posible de la salida. Aprovechamos un hueco que se ha abierto por donde entran otros corredores y nos metemos. Pero hay mucha gente y enseguida me quedo cortado (y eso que aun no hemos salido, leñes). Y casi sin darme cuenta escucho el pistoletazo. Y ya me veo dando los primeros pasos, pero hay mucha gente, por lo que es más un trote que otra cosa. En los primero metros, veo que Belén se pone cerca de mi e intento seguirla para quitarme de ese caos, pero no veas como ratonea la jodía, y ratoneando ratoneando se me pierde por delante. A partir de ahí, y hasta la meta, me vuelvo a ver con la soledad del corricolari.

Bueno, vamos a concetrarnos, que la salida me ha dejado bastante descolocado. Me noto que voy rápido y que parece como si me faltara el aire, como si me costara respirar. Pero es una sensación que ya conozco, al principio parece que entra el aire con dificultad, pero en cuanto has cogido el ritmo y vas cómodo todo vuelve a la normalidad y el oxígeno entra bien.

Casi sin darme cuenta, me veo ya embocado en la Avda de Pablo Iglesias, y no sé pq motivo veo el nombre de la calle y me viene a la mente la cariñosa bajada de sueldo que mi amado gobierno me ha regalado. Me sacudo ese nefasto pensamiento y sigo corriendo. Veo por delante de mi una interminable avenida de cerca de 3 km (eso no lo sabía en ese momento, claro) y la veo toda cubierta de cabezas oscilantes. De repente veo una imagen surrealista, algo que no pega, que no encaja en el entorno. Veo a un tío, delante de mi, que va con unos ropajes más propios de un rapero, de color negro, una mochila pequeña y .... ¡¡¡ chanclas de playa !!! en los pies. Si amigos, chanclas de playa de esas que llevan una tirilla entre los dedos. Y el colega corre que se las pela. Bueno, no vi si llevaba dorsal y no lo volví a ver, así que no se si eso era un calentón o el colega se cascó casi 10 km corriendo con chanclas de playa. Alucinante.

Me planto en el Km 2 y mi amiguito enclaustrado en el iPhone me canta que voy a 5.05 el km. ¡¡¡¡ Mae mía !!! si voy estupendo, no me noto forzado, pero decido ser conservador y levanto un pelín el pie que aun quedan 7 y medio y no sé cuánto me va a durar el fuelle. Los otros dos km de esa avenida los hago muy cómodo y a 5.25 el km, sintiéndome muy muy cómodo.

Y ¡¡¡¡ oye !!!! si casi no me están pasando corredores, mira tu que bien, ya hay algo diferente, que en Distrito Este me estuvieron pasando hordas de corredores continuamente.

Llegamos al final de la Avenida y cruzamos las vías por el puente de la Ctra de Carmona, para embocar la Avda Kansas City (quien sería el que le dio este nombre madre de Dios). Tras medio km en ella gira el trazado para pillar la calle D. Laffon Soto por la que corremos un km más o menos, yo sigo viendo calles amplias y largas y por delante de mi multitud de cabezas oscilantes. Pero no noto que me pasen casi todos. Me pasa alguien, pero pocos. Lo que me anima y eso unido a mi amigo iPhone, que me sigue cantando muy constante 5.24, 5.27, 5.23, 5,21, y me veo fenomenal, voy rodando muy cómodo (rodando por los cojones, si Dios hubiera querido que rodáramos nos habría dado ruedas en los pies, pero nos ha dado pies, luego no rodamos, zapateamos, le damos zapatilla al asfalto)

Y nos metemos en la Avda de la Cruz Campo, (mmmmm, esas cervecitas güenas) y oye, coñe, otra avenida larga (bueno, no tanto, que solo es un km y pico, pero a esas alturas, ya en el 7, lo que veo por delante me parece muy largo). A 5.42 el km 7, a 5.29 el km 8. Y de repente me pego contra el muro. Voy estupendamente y de repente paso por un bache acojonante, en el que me falta el aire, casi no puedo respirar. Y creo que ha sido por meterle un trago a la botella de agua. 5.53 el km 9, vaya tela, menudo bajonazo, pero que la Avda Ramon y Cajal es corta, aprieto los dientes, aprieto el culillo y me apresto a darle zapatilla de la güena en el ultimo km. Y sale bien, pq vuelvo a estar en 5,14 el ultimo km. Giro para entrar en la Ava de la Buhaira y veo ahi mismo el cartel de Meta. Ufff, y me entra un subidón acojonate. Me lo he pasado de miedo, he disfrutado con el ritmillo una barbaridad.

Ya en meta tengo un momento de pánico, pq el lector de código de barras no me lee el dorsal, por lo que me lo meten manualmente. Le pregunto dos veces si me lo ha cogido bien y no me voy tranquilo ya que me jodería no contabilizar de nuevo. Pero bueno, confío en el operario.

Ya estoy deseando comprobar si el Club ha vuelto a escalar puestos en la clasificación de Clubs. Y casi llorando pillo una de las últimas bolsas del corredor, que esta vez si trae una camiseta decente.

Y lo mejor de todo, esta vez no he sentido las agujetas y el cuerpo dolorido que sentí en Sevilla Este. Lo que significa que voy en el buen camino.

Un saludete afectuoso a tod@s los compis y espero veros a todos en Triana. Ufff, que ganas.