Por David.
Hace
unos años, no muchos, pesaba 120 kilos, fumaba una cajetilla de tabaco diaria y
era capaz de beberme un día cualquiera unos 5 ó 6 botellines como muy pocos.
Justo después de casarme decidí ponerme a dieta y empecé a salir a andar 1
horita diaria. Poco a poco empecé a trotar y casi sin darme cuenta estaba
corriendo unos veinte minutos diarios. Comencé a aficionarme a esto de correr
hace dos años cuando fui con mi hermano y un colega a la nocturna del
Guadalquivir. Me gustó aquella experiencia y decidimos mi colega y yo
inscribirnos en el circuito de carreras populares del IMD. Un día por Internet,
casi de casualidad conocí la página del Club “Últimos del Aljarafe” y decidí
inscribirme ya que mi colega corrió solo una carrera y no le entusiasmaba tanto
como a mí. Los conocí en la carrera de Nervión. Ahí realmente empecé a
disfrutar con esto de correr. He hecho, creo, muy buenas migas con casi todos,
digo casi porque a algunos ni siquiera los conozco. He disfrutado mucho con
Salva, con Juanma, me he reido mucho con Fran el coriano, Juanra, con Belén,
con Ana, con el genuino Kiko, me lo he pasado y me lo paso genial con el gran
Arturo. También he compartido buenos ratos con Manolo, en fin con todos los que
conozco. También conozco fugazmente a José Antonio y Sonia y me parecen también
cojonudos. Pero tengo que hacer mención muy especial, y espero que no os
moleste al resto, a los maquinones Ricardo y a mi debilidad, Luis. Será porque
con ellos me he preparado, aunque solo haya sido las tiradas largas y algún que
otro entreno en Umbrete lo que nunca me imaginé que haría, una MARATÓN.
GRACIAS
a Ricardo por aconsejarme en las tiradas largas y contarme sus experiencias en
sus dos anteriores maratones; como hidratarme, que beber, regulando en los
momentos claves, máquina, seguro que en la próxima estarás por debajo de 3h 30
minutos, me juego lo que sea con quien sea. Y GRACIASSSSSS, MUCHAS GRACIAS a
Luis Macera Cabello. GRACIAS por aconsejarme, GRACIAS por dirigirme por email
algunos entrenos, GRACIAS por enseñarme a regularme y no volverme loco en las
carreras, pero sobre todo GRACIAS por haberme ayudado a cumplir un sueño. Un
sueño que ha durado 3h 56 minutos, apoyándome desde el kilómetro 1 al 42,
dándome ánimos y fuerza en todo momento. Lo pasé mal, muy mal los últimos 12 kilómetros y te
puedo asegurar que si no hubieras venido a mi lado, posiblemente me hubiera
retirado, pero ahí estabas tu, dándome ánimos sin parar y haciéndome sacar
fuerzas de donde no tenía. GRACIAS tio, Muchas gracias. Hacer mención también
al gran TATE, corredor salmantino que conocí allá por el kilómetro 20 y que me
hizo hasta ¡¡¡reir en el kilómetro 40!!!. Gracias a ti también, figura. En fin,
desde aquí invito a los miembros del club que no dejen esto del correr sin hacer
una maratón, porque os puedo asegurar que hasta entonces, no sabréis lo que es
sentirse lleno y colmado, deportivamente hablando.